Por Carlos Rafael Diéguez.
XII Encuentro sobre Pensamiento Guevariano

Los amores de José Martí y del Che son los mismos: Patria es humanidad, ésta humanidad ha dicho basta y ha echando a andar. La unidad de pensamiento y acción entre los dos próceres, a pesar de haber nacido en diferentes épocas, los caracteriza en sus principales aspiraciones; libertad de los pueblos, paz y la independencia de América Latina.

Si José Martí fue cónsul argentino en Nueva York, el Che fue un diplomático cubano también en la capital del mundo y otros escenarios en la lucha por la emancipación de los pueblos. El héroe nacional cubano escribió en el siglo 19: “Se necesita ahora más que nunca, templos de amor y humanidad que desaten todo lo que hay en el hombre de generoso y sujeten todo lo que hay en él, de crudo y vil”. El Che dejó para la posteridad con su pluma del siglo XX en carta a sus hijos… Y sobre todo, sean siempre capaces de sentir en lo más hondo cualquier injusticia cometida contra cualquiera en cualquier parte del mundo. Es la cualidad más linda de un revolucionario.

Entre los mismos amores de Martí y del Che encontramos la patria grande al decir del primero: La América ha de promover todo lo que acerque a los pueblos, y de abominar todo lo que los aparte. Para mí la Patria no será nunca triunfo sino agonía y deber y el Che sentenció: Estaría dispuesto a entregar mi vida por la liberación de cualquiera de los países de Latinoamérica. Martí y el Che fueron hombre consecuentes con sus palabras y sus actos.

Cerca de cien cartas le escribió José Martí al espirituano Serafín Sánchez Valdivia después de conocerlo el 21 de julio de Mil ochocientos noventa y uno en Estados Unidos. Carlos Gómez, historiador, asegura que de las 94 cartas enviadas por el Héroe Nacional a su amigo de Sancti Spíritus en 34 saludos se aprecia el alto grado de amistad entre ambos.

Cuando Martí, tenía 22 años de edad, conoce a Manuel Mercado Secretario del Distrito Federal de México, con él el apóstol cubano mantuvo una amistad hasta los últimos minutos de su vida. Al mexicano le escribió más de 140 cartas desde diferentes países donde residió.
José Martí consideraba la amistad como necesaria para el desarrollo de cualquier tarea relacionada con la defensa de la nación y de la familia, también expuso consideraciones en torno a lo que para él representaba tener un gran amigo. En uno de sus libros de Versos Sencillos escribió: “Si dicen que del joyero Tome la joya mejor, Tomo a un amigo sincero Y pongo a un lado el amor.

Alberto Granado también argentino, gran amigo del che quien nació el 8 de agosto de 1922 dejó para la posteridad, en breves palabras una descripción exacta de Ernesto Guevara al decir: “Ernesto el mayor defecto que tenía era que tenía muchas virtudes: era buen mozo, era valiente, era inteligente, era médico, era poeta, era buen hijo, era buen padre y buen amigo. Son tantas que parecen inalcanzables”.
Como Martí el Che asumió el periodismo como otro de sus grandes amores. En México fue reportero gráfico para una agencia de noticias durante los VII Juegos Deportivos Centroamericanos y del Caribe de 1954. El Che fue un excelente fotógrafo y en la Sierra Maestra fundó Radio Rebelde junto con Fidel, además en El Hombrito editó El Cubano Libre, tal como los mambises del siglo 19.
Leer y escribir dos amores inseparables de José Martí y Ernesto Che Guevara que le ofrecieron de por vida sabiduría y autoridad, al decir del primero: “De todos los oficios prefiero el de la imprenta, porque es el que más ha ayudado a la dignidad del hombre”
En el propio México tal como lo hizo el Che, comenzó la carrera periodística de José Martí en 1875 en la revista Universal con el seudónimo de Orestes al reseñar la fiesta nacional de México.
Otros amores muy importantes en la vida de estos dos hombres fueron la Ciencia y la técnica. El Che consideraba que lo más importante era crear una ciencia propia con tecnología y materias primas nacionales. De manera categórica afirmó en una de sus intervenciones “Debemos prepararnos para desarrollar tecnologías que nazcan de las condiciones de nuestro suelo, de nuestra materia prima, de nuestro ambiente cultural y de nuestro desarrollo actual para dar al mercado cubano y al mundial los productos de nuestro suelo, elaborados hasta el máximo permitido por la técnica.

La ciencia y la técnica son apreciadas por José Martí, como un fenómeno social, su desarrollo depende de las condiciones históricas concretas en que un pueblo surge y progresa. Concibe la ciencia como el conjunto de los conocimientos humanos aplicables a un grupo de objetos que se relacionan entre sí.
Martí considera que el desarrollo científico técnico debe estar en función de la satisfacción de las necesidades de las grandes mayorías, de los humildes, que crean la cultura con su trabajo manual y espiritual, y no de las ansias de riqueza y poder de los que explotan a esas mayorías en su beneficio personal. De ahí, que los pueblos de América Latina debían asimilar de manera creadora los adelantos científico – técnicos.
El 28 de enero de 1960 el che pronuncia un discurso en la conmemoración del nacimiento de José Martí y comienza así:
Hoy se cumple un nuevo aniversario del Natalicio de José Martí, y antes de entrar en el tema quiero prevenirles una cosa: he escuchado hace unos momentos: ¡Viva el Che Guevara!, pero a ninguno de ustedes se le ocurrió hoy gritar: ¡Viva Martí!… y eso no está bien…Y no está bien por muchas razones. Porque antes que naciera el Che Guevara y todos los hombres que hoy lucharon, que dirigieron como él dirigió; antes que naciera todo este impulso libertador del pueblo cubano, Martí había nacido, había sufrido y había muerto en aras del ideal que hoy estamos realizando.
Más aún, Martí fue el mentor directo de nuestra Revolución, el hombre a cuya palabra había que recurrir siempre para dar la interpretación justa de los fenómenos históricos que estábamos viviendo, y el hombre cuya palabra y cuyo ejemplo había que recordar cada vez que se quisiera decir o hacer algo trascendente en esta Patria… porque José Martí es mucho más que cubano; es americano; pertenece a todos los veinte países de nuestro continente y su voz se escucha y se respeta no sólo aquí en Cuba sino en toda América. Fin de la cita.
Martí fue un poeta de primera línea, escribió cientos de poemas. El Ché no hizo tanta poesía como el maestro, pero escribió versos hermosos y necesarios. En una poesía de despedida a su amada compañera Aleida March de la Torre, el Che le dice.

Adiós mi única,
No tiembles ante el hambre de los lobos
Ni en el frió estepario de la ausencia;
Del lado del corazón te llevo
Y juntos seguiremos hasta que la ruta se esfume

Bibliografía

http://www.centroche.co.cu/

http://www.upec.cu/

http://www.martiano.cu/

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