Nuevo ataque de Marco Rubio contra la nación cubana: los médicos
Marco Rubio lo vuelve a hacer. Ha dispuesto restricciones de visas contra funcionarios cubanos y extranjeros que participen en los programas de colaboración médica internacional.
Sí, esos programas que concitaron la admiración de Obama en su momento, y de embajadores de EE.UU. que han visto con sus ojos los sacrificios de estos cubanos y los beneficios para poblaciones desprotegidas (donde la USAID no llega y ni llegará nunca).
Atacan esos programas, que en su síntesis en el contingente Henry Reeve para el enfrentamiento de desastres naturales y epidemias graves, fue nominado al Premio Nobel de la Paz en 2021, obtuvo el premio en Memoria del Dr. Lee Jong-wook de la Organización Mundial de la Salud en 2014, y el reconocimiento de decenas de autoridades del mundo, incluido de países desarrollados, donde llevaron a cabo su labor para ayudar en la lucha contra el covid-19.
El único premio que Rubio obtendrá es el de la vergüenza pública y el escarnio de la conciencia (si la tiene). ¿En serio Rubio? ¿Presionar a terceros países para probar tu punto político? ¿Desproveer a comunidades humildes de poblaciones históricamente marginadas de África, América Latina y el Caribe, para que aumenten las penurias de los cubanos?
Disfraza su ira de una narrativa fantasiosa. Solo antes los ojos embriagados de odio y poder de Rubio, la colaboración médica cubana constituye «trabajado forzado». Solo alguien que no ha experimentado la solidaridad, sino el interés; que ha pagado por salud en lugar de recibirla como un derecho; puede utilizar tal pretexto. Al deshumanizar, se deshumaniza.
El que ha tenido un familiar colaborador sabe que nadie «fuerza a nadie». Un material de testimonios de colaboradores cubanos, reflejó en su momento que nuestros galenos participan en estos programas, siempre sobre la base de la voluntariedad, por altruismo, aventura, mejoría económica (pues ingresan más que en Cuba, donde además se les mantiene el salario).
Cualquier cubano sabe que en los casos en que la colaboración es compensada, buena parte de los ingresos que Cuba percibe se dedican al financiamiento del sistema de salud nacional, de acceso libre y gratuito para todos los cubanos, sin distinción. Este atraviesa momentos difíciles como muchos sectores en Cuba, como resultado principalmente de la despiadada política de EE.UU.
En medio de su propia guerra, Rubio busca en realidad desacreditar al gobierno cubano, privar a Cuba de ingresos derivados de la cooperación entre países del sur global, estimular deserciones del personal de la salud, ensombrecer el modelo cubano de medicina social en momentos en que crece el cuestionamiento en EE.UU. por la falta de acceso que ocasiona la privatización de esos servicios.
Al parecer la suerte de Groenlandia puede estar echada
por Jorge Gómez Barata Al parecer la suerte de Groenlandia puede estar echada. Ignoro cómo será, pero su incorporación o asociación con Estados Unidos pudiera transcurrir sin traumas, violencia ni rupturas. Lo más notable es que la oposición, prácticamente no existe y, salvo algunos lugares comunes como: “La Isla no está en venta”, mientras no se demuestre lo contrario, son palabras para las gradas. Dado que Estados Unidos quiera y, según ha dicho, necesite el territorio para su seguridad y la de Europa, y la oposición a sus pretensiones sea mínima, abre caminos. Aunque cercana a Europa, Groenlandia lo está más de América del Norte de la cual, físicamente es parte y, según se afirma, en la situación contemporánea, es un elemento vital para la defensa de los recursos naturales y las rutas marítimas del Ártico, cosa que Europa no puede realizar sin Estados Unidos. El hecho de que, entre los 56.000 habitantes de Groenlandia, así como en Dinamarca y en Europa no haya oposición a la incorporación, cosa a la que tampoco se oponen Gran Bretaña, la Unión Europea ni la OTAN, crea un entorno favorable a las pretensiones de los Estados Unidos. No utilizo las palabras anexión, ocupación u otras análogas para no incorporar artificialmente elementos ideológicos, tales como nacionalismo, patriotismo y soberanismo que no están presentes. En todo caso, para Groenlandia que difícilmente pueda o quiera sustentarse por sí misma, no se trata de defender una posición, sino de elegir a un soberano. Por otra parte, los actuales y futuros escenarios internacionales, dominados por intereses geopolíticos de las potencias, así como por nuevas circunstancias asociadas a cambios climáticos, reconfiguración territorial y accesos a riquezas naturales, pueden alterar el bucólico modo de vida de la exigua e indefensa población de Groenlandia al implicarla en conflictos de carácter militar. De hecho, la reciente experiencia de Ucrania que, “Manu militari”, parece estar obligada a perder los territorios de Crimea y Donbass que legítimamente le pertenecieron, lo cual ha creado justificadas preocupaciones de seguridad que afectan también a Finlandia y Suecia, así como otros países que, a toda prisa, se han refugiado en la OTAN. Incluso, aunque parezca exagerado, se ha especulado con la idea de que Ucrania, que una vez fue parte del Imperio Ruso y luego de la Unión Soviética, pueda ser reabsorbida, temores compartidos por pequeños estados europeos, entre otros los bálticos (Letonia, Estonia y Lituania). En el ínterin se recuerda que, en 1795, repartida entre Prusia, Austria y Rusia, Polonia, un país de 322.575 km² fue borrada del mapa. Se puede además considerar el hecho de que ser parte de los Estados Unidos, es un atractivo que muchos no rechazarían. En cualquier caso, Groenlandia no es un simple y exótico capricho de Donald Trump, sino un interés geoestratégico de Estados Unidos aplazado porque desde 1945 no ha representado una urgencia, lo cual para el establishment estadunidense es ahora una prioridad. Según ha dicho el reciclado presidente: “…Una necesidad absoluta”. Gran Bretaña y Escandinavia, la Unión Europea y la OTAN, comparten esa percepción. Probablemente, Estados Unidos sea el país más ducho, oportunista y audaz en aquello de incorporar territorios. Al declarar la independencia en 1776 eran 13 estados y actualmente son 50, originalmente no pasaban de dos millones de km/2² y ahora son nueve. El primero incorporado fue el territorio de Luisiana en 1803, 2 144 476 km², con los cuales Estados Unidos, casi duplicó su territorio. Siguieron los arrebatados a México en: California, Nevada y Utah, la mayor parte de Arizona, Colorado, Nuevo México y Wyoming y Texas (En total unos 2.300. 000 km²) En 1898, con la victoria sobre España en la Guerra Hispano-Americana obtuvo el Territorio de Puerto Rico que en 1952 se convirtió en Estado Libre Asociado. En 1867 al comprar Alaska creció en 1,723. 000 km² y al asumir a Hawái añadió 28 311 km². En una deliciosa anécdota, hay que recordar que, en 1917, sin sonrojarse, Dinamarca vendió a Estados Unidos las Indias Occidentales, que poseía en el Caribe y que pasaron a llamarse Islas Vírgenes de los Estados Unidos. Cuando durante la II Guerra Mundial, la Alemania nazi ocupó Dinamarca, Estados Unidos hizo lo mismo con Groenlandia iniciando una presencia militar que se justificó en la Guerra Fría y aún se mantiene.
En 1946, el entonces secretario de Estado estadounidense, James Byrnes, formalizó la propuesta de compra por 100 millones dólares en lingotes de oro por ella. La oferta fue rechazada. En 1951 se firmó un acuerdo que validó la presencia militar de Estados Unidos en Groenlandia.
En 1960, el presidente Dwight Eisenhower reiteró la oferta de compra de Groenlandia. Estados Unidos, al igual que las otras potencias, no necesita territorios, lo cual no significa que los apetitos geófagos estén satisfechos. Parece que nunca se hartan. Allá nos vemos.
Inauguran monumento erigido a José Martí en Venezuela
Dalia Reyes Perera Martes, 28 Enero 2025 21:50
Al pie del macizo montañoso del Waraira Repano, en el estado la Guaira, quedó inaugurado un monumento al Héroe Nacional cubano José Martí en el aniversario 172 de su natalicio y a 144 años de su llegada a la patria venezolana.
Con muchas emociones en el reencuentro con la historia y con un legado que echó raíces, en Venezuela se celebró el aniversario 172 del natalicio del más universal de los cubanos en una actividad realizada en el Estado La Guaira.
Al pie del macizo montañoso del Waraira Repano, quedó inaugurado un monumento en la comunidad de Maiquetía, en el pueblo de Quenepe, precisamente por el mismo sitio donde Martí inició su ascenso el 21 de enero de 1881 para llegar a Caracas, rendir honores ante la estatua erigida a Simón Bolívar, nutrirse del legado del padre libertador y unir fuerzas para cumplir el empeño sagrado de lograr la independencia de Cuba.Dagoberto Rodríguez Barrera, embajador de Cuba en Venezuela dijo que es un día histórico, que entrelaza más el amor entre las dos naciones.
El diplomático recordó que coincide este acto con el aniversario 172 del natalicio del Apóstol y rememoró como Martí se lanzó a desafiar esas alturas para cumplir su sueño de encontrarse con Bolívar en la Plaza caraqueña, para reverenciarlo como a un padre.
Mencionó las palabras del Maestro durante un discurso en honor de Simón Bolívar, el 28 de octubre de 1893, en la Sociedad Literaria Hispanoamericana, de Nueva York, cuando dijo «En calma no se puede hablar de aquel que no vivió jamás en ella: ¡de Bolívar se puede hablar con una montaña por tribuna, o entre relámpagos y rayos, o con un manojo de pueblos libres en el puño, y la tiranía descabezada a los pies…!».
También Rodríguez Barrera pasó revista a las palabras del Apóstol, quien refería en aquella intervención memorable «Pero así está Bolívar en el cielo de América, vigilante y ceñudo, sentado aún en la roca de crear, con el inca al lado y el haz de banderas a los pies; así está él, calzadas aún las botas de campaña, porque lo que él no dejó hecho, sin hacer está hasta hoy: porque Bolívar tiene que hacer en América todavía!»
Agradeció la obra que nace en La Guaira, en cuyo pedestal reza la frase del Maestro: «A pedir vengo a los hijos de Bolívar un puesto en la milicia de la paz».
A propósito dijo el Embajador: «Así venimos los cubanos a Venezuela con Bolívar, Martí, Chávez y Fidel al frente, a pedir un lugar en la batalla por la integración de los países de la patria grande, un lugar en la batalla por la humildad, contra designios imperiales que hoy amenazan nuestra existencia; ese Martí que vemos ahí de mirada serena, pero de fieras convicciones a favor de la independencia y la soberanía de Nuestra América frente al imperio del norte revuelto y brutal como él lo calificara, bajará cada día de su pedestal para guiarnos en nuestras luchas y nuestros sueños, si somos capaces de apropiarnos de su pensamiento y de su ejemplo».
El emotivo acto fue encabezado también por autoridades de gobierno, diputados, colaboradores cubanos y jóvenes de ambas naciones que realizaron la ya tradicional travesía “De Martí a Bolívar”, por las montañas del Waraira Repano, tal y como lo hizo el prócer cubano hace 144 años para llegar hasta Caracas y homenajear al Libertador sin quitarse el polvo del camino.
José Alejandro Terán, gobernador de la Guaira y uno de los promotores de la idea de inaugurar el monumento martiano, resaltó la trascendencia de este acto, símbolo de una hermandad indestructible.
En su intervención el líder venezolano aseveró: «En este homenaje a Martí estamos también rindiendo un homenaje al heroico pueblo de Cuba, que tanto ha entregado por la humanidad, por ser ejemplo para el mundo, por ser luz de esperanza para los pueblos que aspiran construir un mundo mejor, por ser ejemplo de resistencia, de dignidad, resiliencia, pero sobre todo, por ser un ejemplo de solidaridad infinita de amor y de servicio», expresó.
No había otro lugar mejor para dejar inaugurado este monumento, el cual, a partir de este instante se convertirá en un sitio de obligada visita para rendir honores a Martí junto a los humildes de la tierra, con quienes echó su suerte, dijo Terán.
Y confesó: «En ese diálogo con el espíritu de Martí le pregunté ¿dónde quisieras estar, Maestro? y la respuesta fue contundente, pues sentí que me dijo que quería estar con los humildes».
Más adelante confesó «yo imagino a Martí caminando, saludando a las personas en el camino, en un intercambio con los lugareños que fueron testigos de su paso por esta montaña, que nos permitirá redescubrir su pensamiento, su legado, porque el movimiento de solidaridad en esta comunidad hará un Comité para impulsar los conocimientos sobre el pensamiento martiano y bolivariano».
Reiteró que este monumento al Apóstol de la independencia cubana sella el compromiso de conocer más su pensamiento para continuar luchando por un mundo mejor, y una sociedad antimperialista, más humana.
En la idea también coincidió el líder comunitario Rober Leyva, oriundo del pueblo de Quenepe, quien dijo estar muy feliz. «Nos sentimos orgullosos estamos acá con esta gran hermandad entre dos pueblos, vamos a convertir este lugar en un espacio de lectura, reflexión sobre sus ideas, su lucha, de ese compromiso humano que ellos tenían para seguirnos comprometiendo con la patria».
El doctor Diego Vargas Tapia fue uno de los jóvenes protagonistas de la ya tradicional caminata De Martí a Bolívar, que comprende más de 20 kilómetros por las montañas del Waraira Repano hasta la estatua del Libertador, en Caracas, donde llegó el prócer hace 144 años para asumir, ante quien consideró su padre, el compromiso eterno con la gran Patria que es América.
Vargas Tapia declaró al equipo de prensa «Y sin dudas dimos el paso al frente, salimos de madrugada, tiene gran significación por lo que entraña desde el punto de vista histórico y su vigencia, es mayor compromiso con las revoluciones cubana y venezolana, dando lo mejor de cada uno y aquí estamos dispuestos para lo que nos necesiten», culminó.
Hace poco el autor de este artículo conversaba con un buen colega y amigo sobre la compleja realidad del país, y de modo natural entró en la charla lo relativo a grandes frases de Fidel Castro. Entonces el escritor amigo recordó una que, desde el comienzo, ambos citamos a dúo: “¡Cuba, qué sería de ti si hubieras dejado morir a tu Apóstol!”, y coincidimos en el peso de esa exclamación dentro del gran legado al que pertenece.
Expresa la relación del Líder de la Revolución Cubana con el guía en quien encontró el Autor Intelectual del programa de lucha y transformaciones concentrado —desde el concepto de pueblo— en La historia me absolverá, donde aparece aquella exclamación, una de las muestras de la presencia de José Martí en la médula del discurso. Condensó el sentido de los hechos por los que Fidel Castro fue llevado al juicio en que asumió mucho más que su autodefensa, acometidos, con él al frente, en el año del centenario martiano por la generación o vanguardia revolucionaria que tomó nombre de esa conmemoración.
Ante el aniversario 172 del nacimiento del héroe, y próximos los ciento treinta años de su caída en combate, caben incontables reflexiones sobre su vigencia como político, poeta, pensador, hombre de acción, ¡ser humano! Esas vertientes de su obra—y cuantas otras sean distinguibles en ella, signada por su integral coherencia— revelan su ética indeleble, que, con su patriotismo revolucionario, su precoz antimperialismo y su identificación con los humildes, perdura como energía principal en su ejemplo.
Su ética cimienta las razones por las que el Líder de la Revolución lo llamó guía de su vida y de nuestro pueblo, y por las que hoy lo necesitamos acaso más que nunca. No fue cuestión de consigna, y ni siquiera solo de buenas intenciones, sino de conducta, iluminada por un pensamiento de alcance universal.
La solidez le vino de la convicción, y de la capacidad para mostrar de modo natural, como paradigma, la conducta necesaria para el mejoramiento humano y la utilidad de la virtud. Conociendo el extraordinario talento que tuvo, y que pudo haberle proporcionado goces y triunfos individuales que otros ambicionaban, se aprecia que para él la pobreza no fue una condena, sino una opción. Al declarar, en Versos sencillos, que quería echar su suerte con los pobres de la tierra no se limitaba a meras palabras.
La austeridad es una virtud, aunque en el mundo los opresores de los pobres hayan conseguido que se le considere un castigo y sea repudiada, incluso, al criticar la injusticia social que los ideólogos de la opresión mantenían, bajo un supuesto estado de bienestar, para contener la rebeldía emancipadora de las clases trabajadoras.
Desmantelado ya en gran medida lo que se tuvo por socialismo, y acosados los afanes de construirlo verdaderamente, los opresores no necesitan la ficción del bienestar, sino que invocan la austeridad, para seguir justificando las desventajas de los humildes. Pero la humanidad necesita cultivar la austeridad —no la pobreza criminal—, tanto por razones económicas y de supervivencia, como ecológicas y morales.
En circunstancias difíciles para el mundo, y en especial para Cuba, junto con mayores diferencias sociales se exhiben aquí formas de filantropía burguesa que no hay por qué condenar en bloque —circunstancialmente pueden dar buenos frutos—, pero mucho menos elogiarlas como deseada norma de conducta, al margen de las responsabilidades del Estado. Al Martí que necesitó el concurso de patriotas adinerados para los fondos de la revolución que él organizaba, ningún requisito de la unidad lo privó de enaltecer, sobre todo, la contribución de los pobres.
En Patria, vocero de la revolución fundado por él, publicó el 24 de octubre de 1894 “Los pobres de la tierra”, artículo dedicado a los compatriotas de la emigración de entonces, y que recuerda su declaración de Versos sencillos. En él se lee: “Que el rico dé de lo que le sobra, es justo, y bien poco es, y no hay que celebrarlo, o la celebración debe ser menor, por ser menor el esfuerzo. Pero que el que, a puro afán, tiene apenas blancas las paredes del destierro y cubiertos los pies de sus hijos, quite de su jornal inseguro, que sin anuncio suele fallarle por meses, el pan y la carne que lleva medidos a su casa infeliz, y dé de su extrema necesidad a una república invisible y tal vez ingrata, sin esperanza de pago o de gloria, es mérito muy puro, en que no puede pensarse sin que llene de amor el corazón: y la patria de orgullo”.
Desde su honradez y sus propias convicciones, añadió dirigiéndose a “los héroes de la miseria”: “Sépanlo al menos. No trabajan para traidores”. Era necesario fomentar la unidad de las fueras patrióticas, pero él no ignoraba ni ocultaba la realidad: “Un pueblo está hecho de hombres que resisten, y hombres que empujan: del acomodo, que acapara, y de la justicia, que se rebela: de la soberbia, que sujeta y deprime, y del decoro, que no priva al soberbio de su puesto, ni cede el suyo”.
Cuesta no extenderse en lo que agregó, y que, tanto como a su sinceridad, obedecía a su claridad sobre lo difícil que sería alcanzar la justicia que él deseaba para su patria: “En un día no se hacen repúblicas; ni ha de lograr Cuba, con las simples batallas de la independencia, la victoria a que, en sus continuas renovaciones, y lucha perpetua entre el desinterés y la codicia y entre la libertad y la soberbia, no ha llegado aún, en la faz toda del mundo, el género humano”.
En la más extensa de las notas fechadas 3 de marzo [de 1895] en su Diario de Montecristi a Cabo Haitiano resumió su lectura de Les mères chretiennes des contemporains illustres (Las madres cristianas de contemporáneos ilustres), libro que le suscitó observaciones —agudas como suyas— contra las injusticias imperantes en el mundo, y apuntó: “sociedad autoritaria es por supuesto, aquella basada en el concepto, sincero o fingido, de la desigualdad humana, en la que se exige el cumplimiento de los deberes sociales a aquellos a quienes se niegan los derechos, en beneficio principal del poder y placer de los que se los niegan: mero resto del estado bárbaro”.
Al morir en campaña tenía, junto a proyectiles y a documentos de relevancia para la guerra en marcha, apuntes manuscritos que había tomado de un libro, especialmente fundador, de Anténor Firmin: De l’egalitè des races humaines (1885) —editado en Cuba en español (Igualdad de las razas humanas, 2013), con el cual aquel haitiano extraordinario, lo llamó así Martí— refutó a fondo las tesis racistas de Joseph Arthur de Gobineau, quien sería una de las bases ideológicas del fascismo.
Todo recuerda que el creador del Partido Revolucionario Cubano tenía el plan de lograr que en Cuba se fundara —como se lee en las Bases de esa organización— “un pueblo nuevo y de sincera democracia”. Vale decir: contra las herencias del “estado bárbaro” arraigado con la colonia.
No tuvo holgura económica ni cuando fue cónsul, de tres países a la vez, Argentina, Uruguay y Paraguay, y nada menos que en Nueva York. Aparte de que probablemente no le pagaran mucho, lo seguro es que asumía su labor diplomática como un recurso de política revolucionaria: para encauzar también por esa vía la obra latinoamericanista y antimperialista, que llevaba a cabo por otros medios, señaladamente en la prensa y la tribuna, y en sus relaciones personales.
En todo momento estaría pensando además, o principalmente, en los fondos de la revolución, que nutrían con ahínco y sacrificios especiales quienes en Cuba formaban parte de los pobres de la tierra. Como uno de ellos, vivió pobremente. No era un cultor de lo que podría llamarse miserabilismo: actuaba en consecuente lealtad a la masa humilde con la que se sentía identificado, y que le profesaba una veneración que mereció por su honradez y la coherencia entre palabra y actos.
La demostraba incluso con la humildad de su indumentaria, sus zapatos rotos y el comportamiento y la imagen de quien no practicaba ningún modo de opulencia, ni siquiera en la alimentación. No salió del aire que lo llamaran Apóstol y Maestro, y estuvieran dispuestos a dar la vida por seguirlo
Su conducta general se manifestó en la meticulosidad con que él mismo cuidaba y hacía que se cuidara el dinero de la revolución. Al rigor que exigió en la tesorería del Partido Revolucionario Cubano dedicó el investigador Ibrahim Hidalgo Paz el libro La tesorería del Partido Revolucionario cubano 1892-1895 (2017). Cuanto brota de la gestión de Martí, y en general de su vida marcada por la entrega a la patria, puede y debe servir de brújula de conducta, particularmente en la lucha contra la corrupción.
Quienes se corrompen, se burlan de los humildes, del pueblo, sobre el que buscan enseñorearse. Para impedirlo se necesita una acción consciente y resuelta, sea quien sea el corrupto o la corrupta que esté por delante. Es indispensable que el pueblo se arme de un buen detector de falsedades y lo aplique valientemente, sin temor a represalias por parte de quienes se escuden o se escondan en las prerrogativas de un poder que nunca debe ser mayor que los derechos del pueblo.
En el discurso del 26 de noviembre de 1891, cardinal en su búsqueda de la unidad necesaria para alcanzar la liberación nacional, Martí desenmascaró, como en otros textos, a quienes se autoexcluían de esa unidad, o no cabían en ella. Sabía que toda sociedad es heterogénea y, pensando presumiblemente en su patria, comparó a la sociedad con una locomotora, al sostener: “Es preciso, en cosas de pueblos, llevar el freno en una mano, y la caldera en la otra. Y por ahí padecen los pueblos: por el exceso de freno, y por el exceso de caldera”.
Pero como no apostaba por un relativismo indiscriminado, del tipo que convendría a quienes anteponían sus ambiciones personales a las necesidades de la patria, dejó claro: “¡Y cuidado, cubanos, que hay guantes tan bien imitados que no se diferencian de la mano natural! A todo el que venga a pedir poder, cubanos, hay que decirle a la luz, donde se vea la mano bien: ¿mano o guante?”. Hoy sigue siendo necesario identificar los intereses espurios que puedan dañar a la Revolución, y rechazarlos o, llegado el caso, condenarlos legalmente y con clara información pública.
En su discurso del 17 de noviembre de 2005 en el Aula Magna de la Universidad de La Habana —texto que dirigentes, funcionarios y masa en general deberían tener siempre a mano junto con el Concepto de Revolución trazado por él—, Fidel Castro dijo que desde dentro era que la Revolución podría ser destruida, no por sus poderosos enemigos externos. A sostener esa certeza lo autorizaba su propia ejecutoria personal al frente de la Revolución en estrecho vínculo con el pueblo, y al hacerlo podía estar pensando también en el ejemplo de conducta de Martí.
Ante el peligro que para la Revolución y su estela futura representa la corrupción en todas sus manifestaciones, quienes de veras quieran salvar el proyecto que tanta sangre y tanto esfuerzo ha costado deben preguntarse: Cuba, ¿qué sería de ti si dejaras morir a tu Apóstol y a tu Líder? Esas son muertes que no podemos permitir que ocurran, porque serían nuestro exterminio como nación, cada vez más amenazada por una criminal potencia a la que no se le debe facilitar ninguna complicidad, por muy aislada y minoritaria y hasta ingenua que pueda parecer.Tagged Cuba, Fidel Castro, José Martí
Escritor, investigador y periodista cubano. Doctor en Ciencias Filológicas por la Universidad de La Habana. Autor de varios libros de distintos géneros. Ha ejercido la docencia universitaria y ha sido director del Centro de Estudios Martianos y subdirector de la revista Casa de las Américas. En la diplomacia se ha desempeñado como consejero cultural de la Embajada de Cuba en España. Entre otros reconocimientos ha recibido la Distinción Por la Cultura Nacional y el Premio de la Crítica de Ciencias Sociales, este último por su libro Cesto de llamas. Biografía de José Martí. (Velasco, Holguín, 1950).
El líder histórico de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz, durante la clausura del la I Conferencia Internacional Por el equilibrio del mundo. /Foto: Arnaldo Santos. Tomada del Periódico Granma.
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La Habana es, una vez más, corazón de la Conferencia Internacional «Por el Equilibrio del Mundo», convocada por le el Proyecto José Martí de Solidaridad Internacional y cuya edición VI se extenderá del 28 al 31 de enero, con sede en el Palacio de Convenciones de la capital cubana.
Este año, la cita coincide con la conmemoración 130 aniversario de la caída en combate del Héroe Nacional de Cuba José Martí, ocurrida el 19 de mayo de 1895, mientras enfrentaba las fuerzas coloniales españolas en la Isla. El tributo a su memoria reconoce su legado como defensor de la justicia y la equidad social.
Con el objetivo de promover la justicia social, el diálogo intercultural y la cooperación entre los pueblos, ideas que defendió durante su vida el Apóstol cubano, alrededor de 900 delegados procedentes de 93 países compartirán en el evento ideas y propuestas en respuesta a los más urgentes desafíos globales, que incluyen las huellas todavía visibles del colonialismo, el hegemonismo y la unipolaridad.
El programa incluirá debates, conferencias magistrales, simposios y forums, con participación especial de intelectuales latinoamericanos de perstigio como el brasileño Frei Betto.
UN RECORRIDO POR LA HISTORIA
A lo largo del tiempo, la Conferencia Internacional ha demostrado su capacidad para adaptarse a las necesidades del contexto global.
Desde acuerdos históricos hasta la inclusión de nuevos enfoques, el foro se ha consolidado como un espacio esencial para el análisis y la acción conjunta.
La Conferencia Internacional «Por el Equilibrio del Mundo» tuvo su primera edición en 2003, con motivo del 150 aniversario del natalicio de Martí.
El Informe Anual de la Conferencia Internacional, de ese año, recoge que aquella primera edición reunió a intelectuales, académicos y activistas interesados en analizar los problemas globales desde una perspectiva humanista. El evento se consolidó como un espacio de reflexión, propiciando el intercambio de ideas sobre la justicia social, desarrollo equitativo y promoción de la paz.
Al borde de la guerra de EE. UU. en Irak, diría en la cluasura de ese encuentro Fidel Castro, líder histórico de la Revolución cubana y uno de los fundadores de este espacio junto al intelectual cubano Armando Hart:
«En este instante, en que se conmemora el 150 aniversario del natalicio de José Martí, el hombre que quizás por vez primera en la historia planteó el concepto del equilibrio mundial, una guerra está por comenzar como consecuencia del más colosal desequilibrio en el terreno militar que jamás existió sobre la Tierra. (…)
«Nadie puede saber o adivinar lo que puede ocurrir en cualquier guerra o situación semejante. Lo único que es posible afirmar es que la amenaza de una guerra en Irak ha estado gravitando considerablemente sobre la economía mundial, hoy afectada por una grave y profunda crisis que, unida al golpe fascista contra el gobierno bolivariano de Venezuela, uno de los mayores exportadores de petróleo, ha elevado los precios de este vital producto a niveles insoportables para la inmensa mayoría del resto de los países, especialmente los más pobres, aun antes de que haya sonado un disparo en Irak».
Urgía pensamiento nuevo que ayudara a cambiar el orden global y a eso había convocado Cuba.
Cinco años más tarde, en 2008, La Habana acogió una segunda propuesta de este espacio de pensamiento intelectual, ocasión en la que participaron científicos, artistas y representantes de movimientos sociales de diversas partes del mundo.
Desde 2003 hasta 2025, en este evento La Habana ha nucleado lo más avanzado del pensamiento progresista y de izquierda del mundo. Foto: Ariel Cecilio Lemus/Tomada del Periódico Granma.
En las Memorias de la II Conferencia Internacional consta que las discusiones se centraron en la equidad social y las relaciones internacionales justas; y se marcó un precedente al fortalecer los lazos entre organizaciones y delegados internacionales.
La tercera edición, celebrada en 2013, amplió el alcance de los debates al incluir problemáticas medioambientales. La sostenibilidad, la pérdida de biodiversidad y las estrategias para combatir el cambio climático, formaron parte de los asuntos de mayor interés y preocupación entre los delegados, que incluyeron expertos en ecología y desarrollo sostenible.
Las Actas de la III Conferencia Internacional, disponibles en la Biblioteca Nacional José Martí, incluyen las soluciones innovadoras aportadas durante las sesiones de trabajo con el objetivo de contribuir a la preservación del equilibrio del planeta.
En 2019, la cuarta Conferencia Internacional puso el foco en la promoción de una cultura de paz y el diálogo entre civilizaciones. Líderes religiosos, académicos y activistas compartieron experiencias sobre cómo fomentar la convivencia pacífica y la comprensión mutua en un mundo cada vez más polarizado.
Uno de los momentos destacados fue la firma entre más de 100 paísesde un acuerdo histórico sobre la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, demostrando el compromiso colectivo hacia la sostenibilidad, según revela el Resumen de Acuerdos Históricos de ese año.
Después de los años difíciles de la pandemia de COVID-19, extendida con dureza por el mundo entre 2020 y 2021, finalmente pudo realizarse de nuevo el evento en 2023.
Esa quinta edición contó con la participación de 1 100 delegados de 89 naciones, lo que la convirtió en una de las más concurridas hasta la fecha. Los debates abordaron temas cruciales como las tensiones geopolíticas, la crisis climática y las desigualdades sociales.
Se destacó, además, por la inclusión de jóvenes líderes, quienes aportaron perspectivas novedosas y soluciones intergeneracionales a los desafíos actuales, todo lo cual quedó recogido en las Memorias de ese encuentro.
GRANDES TEMAS DE LA VI EDICIÓN
Ciencia, Innovación y Humanidades.
Inteligencia artificial.
Cambio climático y educación ambiental.
Diálogo de Civilizaciones para la paz.
Necesidad de la solidaridad en el mundo.
Noticias falsas (fake news), ética y redes sociales.
Responsabilidades del periodismo.
Políticas culturales e identidad nacional.
Unipolaridad y hegemonismo vs. multipolaridad y distensión.
Los BRICS: su papel en el equilibrio mundial.
El derecho a la autodeterminación.
Paradigmas para la integración regional.
Desarrollo sostenible y equidad social.
La lucha contra la discriminación.
Igualdad de género en su expresión más elevada.
Papel y desafíos de los movimientos sociales.
Diversidad religiosa, ecumenismo y espiritualidad.
El combate al terrorismo.
Financiarización, desdolarización, inflación y otras tendencias.
Valor de la historia y de la memoria histórica.
Aportes del pensamiento latinoamericano y caribeño, desde Simón Bolívar y José Martí.
Grandes figuras precursoras y de pensamiento del Tercer Mundo.
Trump, a mi no me gusta mucho viajar a los EEUU, es un poco aburridor, pero confieso que hay cosas meritorias, me gusta ir a los barrios negros de Washington, allí ví una lucha entera en la capital de los EEUU entre negros y latinos con barricadas, que me pareció una pendejada, porque deberían unirse. Confieso que me gusta Walt Withman y Paul Simon y Noam Chomsky y Miller Confieso que Sacco y Vanzetti, que tienen mi sangre, en la historia de los EEUU, son memorables y les sigo. Los asesinaron por lideres obreros con la silla eléctrica, los fascistas qué están dentro de EEUU como dentro de mi país.
No me gusta su petroleo, Trump, va a acabar con la especie humana por la codicia. Quizás algún día, junto a un trago de Whisky qué acepto, a pesar de mi gastritis, podamos hablar francamente de esto, pero es difícil porque usted me considera una raza inferior y no lo soy, ni ningún colombiano. Así que si conoce alguien terco, ese soy yo, punto. Puede con su fuerza económica y su soberbia intentar dar un golpe de estado como hicieron con Allende. Pero yo muero en mi ley, resistí la tortura y lo resisto a usted.
No quiero esclavistas al lado de Colombia, ya tuvimos muchos y nos liberamos. Lo que quiero al lado de Colombia, son amantes de la libertad. Si usted no puede acompañarme yo voy a otros lados. Colombía es el corazón del mundo y usted no lo entendió, esta es la tierra de las mariposas amarillas, de la belleza de Remedios, pero tambien de los coroneles Aurelianos Buendía, de los cuales soy uno de ellos, quizás el último Me matarás, pero sobreviviré en mi pueblo que es antes del tuyo, en las Américas. Somos pueblos de los vientos, las montañas, del mar Caribe y de la libertad A usted no le gusta nuestra libertad, vale. Yo no estrecho mi mano con esclavistas blancos. Estrecho las manos de los blancos libertarios herederos de Lincoln y de los muchachos campesinos negros y blancos de los EEUU, ante cuyas tumbas llore y recé en un campo de batalla, al que llegue, después de caminar montañas de la toscana italiana y después de salvarme del covid. Ellos son EEUU y ante ellos me arrodillo, ante más nadie. Túmbeme presidente y le responderán las Américas y la humanidad.
Colombia ahora deja de mirar el norte, mira al mundo, nuestra sangre viene de la sangre del califato de Córdoba, la civilización en ese entonces, de los latinos romanos del mediterraneo, la civilización de ese entonces, que fundaron la república, la democracia en Atenas; nuestra sangre tiene los resistentes negros convertidos en esclavos por ustedes. En Colombia está el primer territorio libre de América, antes de Washington, de toda la América, allí me cobijo en sus cantos africanos. Mi tierra es de orfebrería existente en época de los faraones egipcios, y de los primeros artistas del mundo en Chiribiquete. No nos dominarás nunca. Se opone el guerrero que cabalgaba nuestras tierras, gritando libertad y que se llama Bolívar.
Nuestros pueblos son algo temerosos, algo tímidos, son ingenuos y amables, amantes, pero sabrán ganar el canal de Panamá, que ustedes nos quitaron con violencia. Doscientos héroes de toda latinoamerica yacen en Bocas del Toro, actual Panamá, antes Colombia, que ustedes asesinaron. Yo levanto una bandera y como dijera Gaitán, así quede solo, seguirá enarbolada con la dignidad latinoamericana que es la dignidad de América, que su bisabuelo no conoció, y el mio sí, señor presidente inmigrante en los EEUU, Su bloqueo no me asusta; porque Colombia además de ser el país de la belleza, es el corazón del mundo. Se que ama la belleza como yo, no la irrespete y le brindará su dulzura.
COLOMBIA A PARTiR DE HOY SE ABRE A TODO EL MUNDO, CON LOS BRAZOS ABIERTOS, SOMOS CONSTRUCTORES DE LIBERTAD, VIDA Y HUMANIDAD. Me informan que usted pone a nuestro fruto del trabajo humano 50% de arancel para entrar a EEUU, yo hago lo mismo. Que nuestra gente siembre maíz que se descubrió en Colombia y alimente al mundo
Profesor, Escritor y Periodista cubano, Director de Hermes América. Terapista de Bioenergia, y Medicina Holistica. Vive en Estados Unidos: "La única fuerza y la única verdad que hay en nuestra vida es el amor. El patriotismo no es más que amor, la amistad no es más que amor". José Martí