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La caída del sitio web de radio-miami.org desde este lunes 7 de Diciembre se da luego de las decenas de publicaciones con entrevistas, noticias y declaraciones a favor de la revolución Cubana y de las manifestaciones de solidaridad a favor del pueblo cubano defendiendo a Martí Y Fidel contra las patrañas que desde este lado, revuelto y brutal intentan descalificar el sistema social cubano al introducir viejas recetas de “golpes blandos” contra Cuba. Con Cuba, no se juega.Nuestra RADIOMIAMITV , como parte de la Alianza Martiana de la emigración Patriotica cubana de Estados Unidos, seguirá de alguna manera llegando a ustedes o por Facebook , Twitter y otras vías alternativas, no dejaremos de ser una tribuna de la verdad y junto a nuestra Patria siempre. Pronto volveremos a restaurar nuestro canal informativo. Si deshecha en menudos pedazosllega a ser mi bandera algún día…¡nuestros muertos alzando los brazosla sabrán defender todavía!…

Deben andar orgullosos y satisfechos los líderes de las históricas organizaciones que desde Miami, han luchado siempre en los últimos 60 años contra el bloqueo a Cuba. En estas imágenes queda claro que los jóvenes saben ocupar sus puestos en el momento que sea. No sólo como organizadores de caravanas, también, periodistas, reporteros, editores y guardianes de las redes sociales. En algún momento he dicho que en Miami hay decenas de Alianzas Martianas, cuidando la patria de día y de noche, haya plagas, pandemías o no. Queda claro que no hay que pensarlo dos veces para denunciar el cerco cruel que significa el mal llamado “embargo” a Cuba. La afectación total del bloqueo de los EE.UU. a la esfera del comercio exterior de Cuba entre abril de 2018 y marzo de 2019 fue de 2 mil 896 millones 581 mil 555 dólares, con el consiguiente aumento de las incidencias negativas que dificultan y distorsionan el desempeño de la actividad comercial externa. Muchos de los rostros de mujeres que ustedes ven en este video son los nuevos líderes que se ha creciendo desde las familias que en Miami viven y han sufrido de cerca las limitaciones de no poder viajar a Cuba, de reducción de remesas, de permanecer, el costo de las llamadas telefónica a cuba y las libras de alimentos y otros productos que se envían en astronómicos precios. Son miles las razones que tienen, estos jóvenes y no tan jóvenes para montarse en una bicicleta y en automóviles y exigir que termine ya el criminal bloqueo a Cuba, nuestra querida patria. Para los participantes en esta jornada constituyó un especial estimulo el apoyo y la solidaridad de Carlos Lazo, quien envió un saludo especial a los participantes de la Caravana en Miami por la familia cubana y por el levantamiento del bloqueo a Cuba. con sus palabras claves #PuentesDeAmor con la familia cubana. Que me queda por decir_? Que todo lo que ocurre tiene un propósito, y que ésta fecha devenida en Miami, tiempos de cambios y unidad, ha tenido un día feliz de 27, esperando un especial e histórico día que nos recuerda palabras sabias….

“Es verdad que aún estamos bajo el bloqueo imperialista; es verdad que los imperialistas tratan de estrechar ese bloqueo, y que no sabemos cuán largo tiempo tendremos que resistir esa situación. ¡Y la resistiremos! ¡porque nuestra bandera revolucionaria no se plegará jamás! ¡porque la frente alta de esta nación no se doblegará jamás! Porque afrontaremos los riesgos que sean necesarios cuanto tiempo sea necesario; afrontaremos los sacrificios que sean necesarios, cuanto tiempo sea necesario. Porque nosotros asumimos las responsabilidades plenas de nuestra conducta, de nuestra historia, de nuestra Revolución”.Referencia al texto original:Discurso pronunciado en la celebración del Tercer Aniversario de los Comités de Defensa de la Revolución, efectuado en la Plaza de la Revolución “José Martí”, 28 de septiembre de 1963

Cubanas y cubanos de todas las generaciones, jóvenes y menos jóvenes llegados en diferentes épocas a EEUU se reunen y marchan en caravana de bicicletas y autos por las principales calles de Miami, EEUU, cerca de un centenar de autos y el doble de hombres y mujeres de cuba y representando varios países de américa, de EEUU y del mundo, gritaron firme..Abajo el Bloqueo. Los manifestantes abogan por relaciones normales entre Cuba y Estados Unidos. Durante la CARAVANA que irrumpió en las horas temparanas del domingo recibieron la aceptación de transeúntes y automovilistas que se unieron a los aguerridos caravanistas que proclamaban a los 4 puntos cardinales QUE TERMINE YA EL BRUTAL Y ASESINO BLOQUEO DE EE A CUBA 27 de septiembre, 2020

Titulo: 10  DÍAS QUE ESTREMECIERON LA PATRIA, LA AMÉRICA Y AL MUNDO

Por Ventura Carballido Pupo. 

“__ Hijo, cuídate….

 __ Ay vieja, no te preocupes yo he tenido viajes peores que este y he salido bien. Acuérdate del Granma…”

Del diálogo entre Lina Ruz y su hijo Fidel, momentos antes de partir para la Asamblea de la ONU el 18 de septiembre de 1960.

En la famosa obra Diez Días que Estremecieron el Mundo del escritor norteamericano John Reed, se declara: “Este libro es un trozo condensado de historia tal y como yo la vi.” Y en el prefacio Nadeszda Krupskaya escribió: “No es una simple relación de hechos ni una recopilación de documentos: es una serie de escenas vivas, tan típicas que cada uno de los participantes de la revolución recordará escenas análogas de las cuales fue testigo. Todos estos cuadros, tomados de la vida, transmiten mejor que nada el estado de ánimo de las masas, estado de ánimo sobre el fondo del cual se comprende mejor cada acto de la Gran Revolución”.  

La historia de John Reed describe los sucesos de los primeros días de la Revolución de Octubre, acontecimiento que resquebrajó un orden social para dar paso a otro que también germinó cuarenta y dos años después en una pequeña isla del Caribe. En la isla se vivieron días estremecedores desde los primeros momentos del cambio revolucionario. Entre los muchos instantes gloriosos de la Revolución se recuerda aquellos diez días de batalla continua en los que el líder de la Revolución Fidel Castro Ruz hizo saber ante las naciones del planeta la verdad sobre nuestro país. 

Aquellos diez días de septiembre de 1960, separados a escasas tres semanas de la conmemoración del 47 aniversario de la Gran Revolución Socialista de Octubre, bastan para perfilar una parte de la historia de una gran batalla del pueblo cubano con su guía al frente y que fue un preámbulo del surgimiento de la organización que ha dado más gloria al proceso iniciado hace ya medio siglo.

En el inicio de la segunda quincena del noveno mes de 1960, el diferendo Cuba-Estados Unidos llegó tensiones muy marcadas; se caldearon extraordinariamente las relaciones dada la tozudez imperial de impedir a toda costa el avance del proceso revolucionario en el país. 

La decisión por parte de la Dirección del Gobierno Revolucionario de intervenir en el período de sesiones correspondiente de la Organización de Naciones Unidas, aún en aquellas difíciles circunstancias, obligó a implementar un sistema de medidas de seguridad para la delegación cubana dados los ataques de la prensa reaccionaria con relación a la presencia de la representación del nuevo gobierno en el corazón de los Estados Unidos. 

No carecía de importancia el hecho de mantener en puestos claves a los líderes más brillantes en una situación tan compleja como la afrontada por el país. En aquellos momentos no se conocía con exactitud quién encabezaría la delegación al cónclave universal. En el pueblo existía la honda preocupación de que asistiera su primer líder Fidel Castro Ruz debido a los potenciales y graves peligros a los que se expondría que podían incluir  atentados  contra su integridad física, en caso de corresponderle esta nueva y difícil misión. La máxima figura del país debía preservarse y cuidarse en todo aquel ambiente de gran tensón. La masa de pueblo que lo seguía estaba preocupada por lo que pudiera sucederle al Comandante en Jefe. 

Aún así un líder como Fidel, de un valor a toda prueba y una brillantez de pensamiento indiscutible era un candidato fuerte para marchar al frente de la delegación. Ya desde su adolescencia había pasado por situaciones muy dramáticas y puso en peligro su vida templada al calor de los combates por la justicia y la dignidad en los enfrentamiento estudiantiles contra los cuerpos represivos de la tiranía del gobierno de Fulgencio Batista, en el ataque al Cuartel Moncada, el desembarco del yate Granma y en las decenas de combates que libró en la Sierra Maestra y el llano durante la guerra de liberación. 

La tribuna de la ONU era imprescindible utilizarla para denunciar todos los desmanes del Imperialismo. Posteriormente Fidel expresaría: “La agresión económica (…) está expresamente condenada por el derecho Internacional regional. Sin embargo, el Gobierno de los Estados Unidos viola ese derecho, esgrime el arma económica, nos arrebata de nuestra cuota azucarera casi un millón de toneladas, y nada más. Ellos lo podían hacer. ¿Qué defensa le quedaba a Cuba frente a esa realidad?: acudir a la ONU, acudir a la ONU para denunciar las agresiones políticas y las agresiones económicas, para denunciar la agresión económica, amén de la interferencia constante del Gobierno de los Estados Unidos en la política de nuestro país, de las campañas subversivas que realiza contra el Gobierno Revolucionario de Cuba”.   

El Consejo de Ministros del Gobierno Revolucionario después de las valoraciones pertinentes anunció que la honrosa delegación  que intervendría en la asamblea estaría presidida por Fidel. La integraban además Raúl Roa García, el doctor Manuel Bisbé Alberni, embajador representante permanente ante la ONU, el director ejecutivo del Instituto Nacional de la Reforma Agraria y capitán con rango de embajador Antonio Núñez Jiménez, la secretaria de la Revolución Celia Sánchez Manduley, el capitán Emilio Aragonés Navarro y Ramiro Valdés Menéndez como jefe de la guardia de seguridad, Juan Escalona Reguera, José Abrantes, el comentarista deportivo y reportero de Radio Rebelde Eddy Martin, entre otros. Más adelante fue anunciada la incorporación del Comandante de la Revolución y Jefe de Estado Mayor del Ejército Rebelde Juan Almeida Bosque y del doctor Regino Boti León ministro de Economía.    

Una nota oficial al respecto fue publicada por los órganos de prensa el 14 de septiembre de 1960, en la que además se mencionaban al doctor Raúl Primelles Xenes, embajador representante alterno de Cuba ante la Organización de las Naciones Unidas, los representantes alternos Raúl Roa Kourí, ministro plenipotenciario, los ministros consejeros Silvia Shelton y Luis Gómez  Wanguemert, la doctora Isabel Figuere de Vallejo, secretaria de tercera clase, adscrita a la misión permanente y la doctora Josefina García Sierra, secretaria de tercera clase, adscripta a la misión y quien actuaría como secretaria de la delegación.

El ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias Raúl Castro Ruz fue designado para ocupar el cargo de Primer Ministro durante los días de estancia de la delegación en los Estados Unidos. 

Los incidentes y las provocaciones de los enemigos de la Revolución para abortar la misión se iniciaron antes de realizarse el viaje. Se anunció la infame disposición instigada por contrarrevolucionarios de todas las calañas de que los maleteros del aeropuerto de Idlewild, en el que debía aterrizar el avión con la delegación comandada por Fidel, se negarían a descargar los equipajes. Frente a tales actos provocativos se anunciaron contramedidas capaces de dar al traste con los propósitos de la contrarrevolución. Fidel consideró viajar a Nueva York con mochilas similares a las empleadas en la campaña guerrillera durante la lucha de liberación, en aras de tenerlas listas para el caso en que tuvieran que acampar en el Parque Central de la megalópolis o en otro lugar. (1) Los acontecimientos posteriores confirmaron las precauciones del Jefe revolucionario. 

En acto nada diplomático el mismo 14 de septiembre el canciller norteamericano Christian Herter informó a la prensa que las actividades del Primer Ministro cubano serían confinadas a un radio de acción   no mayor que el correspondiente hipotéticamente al de la Isla de Manhattan, en un intento de opacar la influencia política que Fidel pudiera ejercer sobre un amplio sector estadounidense y de emigrados cubanos. Restricciones similares ya habían sido anunciadas para el albanés Mehmet Shehu, el húngaro Janos Kadar y el premier soviético Nikita Jruschov. 

La respuesta de Raúl Roa, sugerida por Fidel, fue inmediata y radical. El 16 de septiembre en carta dirigida a Phillip Bonsal, Embajador de los Estados Unidos en Cuba, anunció la limitación de las actividades de este mientras Fidel permaneciera en aquel país. El texto coherente de la misiva no dejaba espacios para la ambigüedad en las interpretaciones. Su contenido fue el siguiente: 

“Señor Embajador:

El Gobierno Revolucionario ha resuelto limitar las actividades de Vuestra Excelencia al barrio del Vedado, en el cual se encuentra ubicada la Embajada de Vuestro país, mientras el primer ministro doctor Fidel Castro permanezca en la ciudad de Nueva York presidiendo la delegación de Cuba a la XV Asamblea General de las Naciones Unidas. Quede claramente entendido que Vuestra Excelencia sólo podrá rebasar ese perímetro para ir de su residencia a la Embajada y retornar de ésta a aquella, debiendo hacerlo por la ruta usual.

Motiva esta decisión el arbitrario confinamiento impuesto por las autoridades norteamericanas a las actividades del Primer Ministro Fidel Castro, así como las ofensivas restricciones adoptadas respecto a su llegada y estancia en la ciudad de Nueva York, medidas que por su obvia índole y explícita finalidad han suscitado profunda irritación y visible malestar en el pueblo cubano, obligando al Gobierno Revolucionario a reciprocarlas. La inspira, asimismo el propósito de brindarle a Vuestra Excelencia toda clase de seguridades.

Aprovecho la oportunidad, Señor Embajador, para renovarle el testimonio de mi más alta y distinguida consideración.

                                   Raúl Roa García

                    Ministro de Relaciones Exteriores”. (2)

Domingo 18 de septiembre

La partida tuvo lugar desde el Aeropuerto Internacional José Martí en La Habana. A la despedida del Comandante en Jefe y su la delegación que encabezaba acudieron el doctor Osvaldo Dorticós Torrado, Raúl Castro Ruz y Lina Ruz, viuda de Castro. Allí estaban también el Comandante Augusto Martínez Sánchez, Universo Sánchez, Julio Camacho Aguilera, entre otros. (3)   

Una escena conmovedora tuvo lugar en dicha despedida. Y es que los sentimientos maternales se derraman cuando se trata de la protección de los  hijos. Tales sentimientos se expresaron cuando la inolvidable Lina Ruz le comentó a Fidel la gran preocupación por los peligros a los cuales se exponían todos los miembros de la comitiva debido a las posiciones beligerantes de los yanquis y los contrarrevolucionarios radicados en el país norteño. Fidel fue sagaz, valiente y optimista en la respuesta llena de cariño que le ofreció: “Ay vieja, no te preocupes yo he tenido viajes peores que éste y he salido bien. Acuérdate del Granma”. (4)  

El intercambio rápido de ideas entre Fidel y Raúl coronó los últimos instantes antes de abordarse la nave que fueron aprovechados por una jovencita para entregarle un crucifijo al Líder. (5) El avión Britannia de Cubana despegó bajo el ardiente y generoso sol patrio a las 11:18 am.   

Después de unas horas de vuelo y luego de dar dos o tres vueltas sobre los rascacielos de la gran urbe debido a la escasa visibilidad causada por la niebla, la nave cubana aterrizó a las 4:32 pm. hora de Nueva York. A recibirlos acudieron cientos de simpatizantes de la Revolución entre los que se encontraban cubanos que se habían marchado del país antes de 1959 y  ciudadanos latinoamericanos amigos de nuestro país. Los reportajes gráficos de la época dan cuenta de numerosos carteles que reflejaban consignas de apoyo a los visitantes: “¡Adelante Fidel! Tus hermanos dominicanos te respaldan”; “Bienvenido Fidel. Movimiento de Liberación Dominicana. FUD”; “Fidel sin cuota pero sin amo. Venceremos!; “Our Revolution is by the humble, to the humble and for the humble”. (6)  

La participación de un millar de policías fue meticulosamente preparada. Una vez más la provocación y la insidia salió a flote cuando uno de los agentes en gesto de total prepotencia, empujó la mano de Fidel, quien desde su asiento en el automóvil, respondía a los saludos de los amigos y los vítores que recibía a su paso. (7) Ante aquel hecho falto de ética el Primer Ministro con toda dignidad y valor “detuvo el carro y le recriminó en idioma Inglés, interviniendo los capitanes Emilio Aragonés y Juan Escalona, que lo acompañaban así como el canciller Raúl Roa”. (8) 

La actitud incivilizada del policía provocó numerosas respuestas enérgicas, algunas de las cuales se expresaron en la carta que el doctor Manuel Bisbé Alberni dirigió al Secretario General de la ONU:

“El caso con motivo del cual formulo ante Usted mi más enérgica protesta, trasciende su propia implicación, para convertirse en un índice más que demuestra que el Estado miembro en cuyo territorio se encuentra enclavada la Sede de la Naciones Unidas confunde sus sentimientos de hostilidad en el orden de las relaciones internacionales con las indispensables medidas de respeto y cortesía a que son acreedores todos los miembros de las delegaciones que se trasladan a New York para cumplir sus deberes y funciones en el más alto organismo internacional”. (9)    

Durante el trayecto la delegación cubana recibió múltiples muestras de fraternidad y apoyo, no importaron ni el estar flanqueado por las miradas hoscas de los agentes secretos del Departamento de Estado, ni la lluvia que humedeció a los millares de sus simpatizantes, ni los bloqueos constantes de la policía. 

La cuestión del hospedaje fue desde un inicio un asunto difícil. El gerente del Hotel Elysee canceló las reservaciones al conocer que iba a tener como huésped a una personalidad de la dimensión de Fidel, vestido con el glorioso traje color verde olivo. Todas las gestiones realizadas con el fin de alojar a los cubanos en dicho hotel fracasaron. 

Finalmente los miembros de la comitiva pudieron hospedarse en el hotel Shelbourne, radicado en la calle 37, esquina Avenida Lexington. 

Lunes 19 de septiembre

Otra acción denigrante tensionó la presencia de los cubanos. En una maniobra generada por las presiones del gobierno de los Estados Unidos, el insolente comportamiento del gerente Edward Spatz precipitó la salida del grupo de cubanos cerca de las 6:50 pm. Los pagos adicionales exigidos por Spatz como compensación de la supuesta publicidad negativa que provocaría la presencia de Fidel allí, sus amenazas de echar a los cubanos o los intentos de desalojo eran sólo una parte del plan para perturbar la estancia de los cubanos en aquel país.  La gerencia del referido hotel se negó además a devolver el dinero dejado en garantía de pago. El Primer Ministro orientó comprar casas de campaña y anunció a la prensa y a los funcionarios de la ONU su resuelta disposición de acampar en los jardines de su sede. Curiosamente la primera entrevista de prensa concedida por Fidel de una manera informal antes de abandonar el Shelbourne se la realizó el periodista Herbert L. Mattews, editorialista del diario Times y su entrevistador de la Sierra Maestra. 

Todos los pormenores de aquellos acontecimientos fueron comunicados a Cuba por el corresponsal de Radio Rebelde Eddy Martin, mientras ya una gigantesca tela con la frase “Bienvenido Fidel” había flotado en el último piso del Empire State, rascacielos más alto de la ciudad.

Un redactor sintetizó el impacto de la presencia cubana de la siguiente forma: “Fidel y sus colaboradores eran material de primera plana en todos los periódicos, cintillos sensacionalistas en cada rotativo, comentario central en cada noticiero de radio y televisión, charla esperanzada o aviesa en los lugares públicos, círculos sociales y parlamentarios y crítica general en los demás países”. (10)  

Poco después de  las siete de la noche de ese lunes, Fidel y su grupo acompañados de simpatizantes cubanos y latinoamericanos arribaron al edificio de las Naciones Unidas y allí solicitó autorización para ocupar los jardines del palacio debido a las groserías de las que estaban siendo víctimas. Acto seguido se dirigió al piso 38 acompañado de Raúl Roa, Manuel Bisbé, Ramiro Valdés y del periodista Luis Gómez Wangüemert. Una violenta fricción entre Ramiro Valdés, jefe de la escolta del líder, y agentes del Buró Federal de Investigaciones (FBI), caldeó el ambiente, lo cual no impidió que el secretario general Dag Hammarskjöld escuchase desconcertado las argumentadas exposiciones de Fidel. 

Desde su propio despacho Hammarskjöld realizó gestiones telefónicas urgentes en aras de buscar hospedaje para la delegación cubana en hoteles de alta categoría y confort pero el máximo Jefe de la Revolución la rechazó por razones de principio, no sin antes comentarle que se había avanzado en gestiones con un hotel del barrio negro de Harlem. Hacia allí se dirigió Ramiro Valdés en compañía de miembros del cuerpo de seguridad de la ONU con el fin de verificar las condiciones del hotel Theresa situado en Séptima Avenida y calle 125, 2290 Oeste. Raúl Roa Kourí había hecho gestiones con la gerencia y este brindaba además hospitalidad, amistad y tranquilidad para sus huéspedes cubanos. Cerca de las 10:30 pm. regresó Ramiro a la sede de la ONU con el propósito de buscar a Fidel que aguardaba en el Salón de Delegados del segundo piso del edificio.   

A su arribo al hotel a las 12:30 de la noche la delegación cubana fue recibida por una masa popular entusiasmada y enardecida que coreaba a viva voz: “¡We want Castro! ¡We want Castro!”: era ya la madrugada del martes 20 de Septiembre.

La determinación de Fidel de pernoctar en casas de campaña en el entorno de la ONU originó un gran revuelo en medios de prensa y en otros sectores de la comunicación, incluyendo a los propios funcionarios de la ONU. Hubo también muestras de honestidad y respeto por el líder, como los mensajes del periodista Carleton Beals: uno de protesta al propio Departamento de Estado por el trato indecoroso a la delegación cubana y otro de bienvenida a Fidel, cargado de emotividad: “Bienvenido. Estoy avergonzado de la falta de cortesía de mi pueblo, tan generoso en oro para los lacayos, pero tan pobre en generosidad de alma”. (11)    

La decisión de Fidel referida a pernoctar en casas de campañas en caso de no resolverse el asunto del hospedaje de la delegación, encontró un eco fiel en el pueblo cubano, que en masa se dio cita a las 10:00 pm. en la Avenida de las Misiones, frente al Antiguo Palacio Presidencial, para mostrar su solidaridad con Fidel así como repudiar y condenar las groserías y provocaciones del gobierno de los Estados Unidos. En uno de los carteles enarbolados en el acto se leía en letras bien grandes: “Con hotel o sin hotel tendrán que oír a Fidel”. 

La ocasión fue propicia para los pronunciamientos de Raúl Castro Ruz y Osvaldo Dorticós Torrado, quien leyó la protesta del Gobierno Revolucionario generada por los sucesos del Hotel Shelbourne. En un fragmento expresaba: “No nos sorprende, en fin, el histerismo norteamericano porque refleja su temor al latinoamericanismo liberador que en Nuestra América ha encendido la Revolución Cubana, ejemplo luminoso que estimula a todos los pueblos del Río Bravo a la Patagonia. (…) Nuestra protesta de hoy, protesta de toda Cuba, significa más unión, más producción, más resistencia al agresor y más firmeza en la línea de la dignidad nacional que tiene de abanderado a nuestro Primer Ministro y jefe Fidel Castro”. (12)  

En ciudades como Holguín no fueron pocos los que en gesto solidario con la dirección del gobierno, en apoyo al Comandante en Jefe y su comitiva y en respuesta de principio a las provocaciones contrarrevolucionarias, determinaron dormir en los parques en señal de respaldo a la Revolución Cubana y a la verdad que Fidel daría a conocer.

En el parque holguinero que lleva el nombre del General Calixto García Iñiguez, tuvo lugar una concentración de profundo espíritu revolucionario y solidario. Decenas de personas con catres, colchones y sábanas ratificaron su decisión de permanecer allí en apoyo a su líder indiscutible que daba profundas estocadas al monstruo en sus propias entrañas. Ello quedó consignado en la prensa: “Acampa el pueblo en el Parque C. García. Amanece en el Parque Calixto García el pueblo holguinero en pie de protesta, ejemplo de combatividad. El pueblo de Holguín inmediatamente que conoció la noticia, inició una intensa movilización, que comprendió desde obreros y empleados hasta las milicias y organizaciones revolucionarias para acampar durante la noche en el Parque Calixto García, solidarizándose de esa manera con la conducta de nuestros líderes y protestando enérgicamente contra el trato bestial a que fueron sometidos, sobre todo, a uno de los jefes de estados más serios y honestos que han pisado tierra norteamericana”. (13)

Martes 20 de septiembre 

La llegada de Fidel al Hotel Theresa pasada la media noche del lunes, estremeció toda la barriada y otros lugares más alejados. A partir de ese momento Harlem vivió días inolvidables, desafió la lluvia fría y se solidarizó con la causa cubana, se movilizó y aplaudió a Fidel. 

A las 12:25 pm. tuvo lugar una visita inesperada de Nikita Sergueievich Jruschov  a la improvisada residencia de Fidel, como parte de una entrevista previamente concertada en un diálogo entre Raúl Roa y el embajador y delegado soviético en la ONU Andrei Gromyko. El encuentro, al que asistieron por la parte cubana Ramiro Valdés, Celia Sánchez, Raúl Roa y Antonio Núñez Jiménez, se realizó en la habitación 929 del piso octavo y duró veintisiete minutos. Como traductora fungió la ballerina cubana Menia Martínez. De lo tratado no se dio ninguna noticia. Era el primer día de sesiones de la XV Asamblea de la ONU.

Miércoles 21 de septiembre 

Después que Fidel participó en la sesión inaugural de la Asamblea, la delegación cubana continuó recibiendo muestras de apoyo. Una concentración multirracial frente al hotel, desde el que se distinguían muchas banderas cubanas, aclamó al líder cubano y a sus acompañantes en un nuevo gesto solidario. La aparición de Juan Almeida Bosque, quien había llegado ese mismo día junto a Regino Boti León, “añadió júbilo al festival cívico”.

Este día prosiguió el debate en la Asamblea. Fue llamativo el diálogo que sostuvieron en uno de los pasillo del edificio de la ONU el mariscal Josip Broz Tito presidente de Yugoslavia y Krushschov. Aquel al señalar a un periodista que exhibía una abundante barba, comentó “Se parece a Fidel”, a lo cual repuso Nikita: “Tendría  que comer mucha kasha (harina de cereal) para semejarse al cubano: ¡Castro es un héroe auténtico!”. (14) 

Jueves 22 de septiembre

La presencia de Fidel Castro Ruz en las sesiones de la ONU y en la vecindad harlemniana continuó acaparando la atención. El Jefe de la Revolución y su grupo compartieron una humilde mesa con los empleados del hotel Theresa, ocasión que aprovechó para expresar: “Prefiero almorzar con los humildes, en el Waldorf Astoria de Harlem…”. (15) La delegación de Cuba no había sido invitada al banquete celebrado en el lujoso Waldorf Astoria al que asistieron el presidente de los Estados Unidos Dwight David Eisenhower y el resto de los delegados latinoamericanos. La delegación cubana mantuvo una postura digna y a la altura de lo que esperaban los pueblos oprimidos del mundo. 

Viernes 23 de septiembre

Por mucho que quisieron aislar y confinar a los cubanos, a pesar de los múltiples intentos de impedir la voz del pueblo de Cuba, de limitar los contactos de la delegación con otras representaciones asistentes a la reunión mundial, muestras de respeto, cortesía y fraternidad no faltaron por parte de otros delegados también dignos. 

Entre las 7:30 y las 12:30 de la noche la representación cubana fue especialmente invitada a una cena en el edificio que ocupaba la misión soviética ante la ONU. Aquel intercambio solidario se produjo ante una larga mesa semicircular frente a la cual se sentaron rusos y cubanos. Fidel se sentó a la derecha del anfitrión y el capitán Núñez Jiménez a su izquierda. Asistieron “Roa, Celia Sánchez, Almeida, Bisbé, Aragonés, Franqui, Ramiro Valdés, Luis Gómez Wangüemert, el capitán Abrahantes, “Raulito” Roa por los cubanos; los jefes de las delegaciones de Ucrania Nikolai Podgorni y Bielorrusia Masarov; Gromyko; el jefe de la delegación permanente de la URSS ante la ONU, Zorín; el director de Izvestia, Adjubei y el de Pravda, Setiukov; el jefe de la agencia TASS y otros funcionarios soviéticos”. (16)     

Sábado 24 de septiembre

Después del encuentro con los soviéticos, el sábado despuntó con nuevas manifestaciones de cariño por los cubanos. Una escena llena de emociones, espíritu fraterno y solidaridad se desarrolló por iniciativa de un grupo de neoyorquinos que izó la bandera cubana en la fachada del Theresa. Ello demostraba que Cuba no estaba sola, que los delegados hospedados estaban constantemente apoyados por seguidores del mundo y de aquel inmenso país,  quienes desafiaron las restricciones y estrecharon lazos de profundo respeto con la causa cubana. 

Domingo 25 de septiembre 

La visita realizada a Fidel por Gamal Abdel Nasser, presidente de la República Arabe Unida (RAU) de Egipto, constituyó otra demostración solidaria de apoyo incondicional a la Revolución Cubana. A las 10:55 de la mañana llegó el premier egipcio y fue recibido por Juan Almeida, Ramiro Valdés, Antonio Núñez Jiménez y otros representantes. La entrevista concluyó a las 12:37 pm. Participaron por la parte de la RAU el canciller Hahomed Fawsuomar el Gamal Embajador de la RAU en Cuba, Zacarías Moahamed el Din Ministro del Interior, Sabet Aris Ministro de Información, Mohamed Liad Presidente del Consejo de Ministros, Asan Cachel, Jefe de la Casa Militar y Ayudante del campo del Presidente Nasser. (17) 

En vísperas de la histórica intervención de Fidel, ministros, presidentes, la opinión pública y los pueblos del mundo esperaban con ansiedad. Todo el pueblo de Cuba se movilizó a la espera del discurso en el que su propia voz sería escuchada por la humanidad. 

En Holguín ya desde el viernes 23 se lanzó la consigna “al Parque Calixto García el 25”. La nota de prensa consignó: “El próximo domingo 25, el pueblo de Oriente, se volverá a concentrar, con las mismas decisiones y con el mismo coraje, para contestar la grosería bestial, la insólita conducta de los imperialistas norteamericanos; (…) los 22 términos municipales de nuestra indómita provincia, responderán al llamado de la Revolución, una vez más. La pujanza de nuestro pueblo cubano responderá presente y Holguín (…) con su pueblo unido, estará presente como una sola cosa, en el Parque Calixto García. (18) 

Lunes 26 de septiembre

Llegó el día esperado. El líder cubano se presentó en el estrado como un caso único, sin cuello y sin corbata, vestido con su traje habitual verde olivo, consciente de la gran batalla que se disponía a librar. El discurso comenzó a las 3:53 pm. y duró cuatro horas y veinte minutos aproximadamente, con más de una decena de interrupciones por los aplausos apoteósicos y las ovaciones.  

El Comandante en Jefe con su contundente verbo, su palabra precisa y su coherente lenguaje, hizo resonar la voz de Cuba en los espaciosos salones del edifico de la organización mundial y en los más apartados rincones de América y del planeta, al abordar gran parte de los ochenta y cinco temas abarcados por el programa y entre ellos, los más preocupantes para la humanidad.

Fidel se refirió a las “medidas de excepción: confinamiento a la isla de Manhattan, consigna en todos los hoteles para que no se nos alquilasen habitaciones, hostilidad y, bajo el pretexto de la seguridad, el aislamiento”; denunció el trato vejaminoso recibido por los representantes cubanos, las calumnias y las campañas de difamación, los intentos de seducción a lo cual respondió, en una lección de moral y dignidad: “el capital financiero imperialista es una ramera que no puede seducirnos. Y no precisamente la “Ramera respetuosa” de Jean Paul Sartre”. (19)  

El Jefe de la delegación cubana defendió el interés universal de paz entre los pueblos a pesar de los peligros de su ruptura debido a la constante agresión a las que el país estaba sometido. Explicó las raíces de la etapa de colonización de la Isla por parte de los Estados Unidos: “En los libros de Geografía aparecía una bandera más, un escudo más; en los mapas geográficos aparecía un color más, pero allí no existía una República independiente (…) donde el que mandaba era el Embajador de los Estados Unidos”; habló de la precaria situación de la nación durante la oprobiosa tiranía de Fulgencio Batista Zaldívar y los serviles gobiernos de turno así como lo que representó el triunfo revolucionario y toda su obra social; expuso diáfanamente la génesis de los problemas con el gobierno norteamericano y la responsabilidad de este en el origen y agravamiento de los mismos; aclaró la esencia y la necesidad de las nuevas leyes de beneficios popular promulgadas, las contradicciones que generaron frente a los intereses de los monopolios y las reacciones corrosivas de estos. Al respecto afirmó: “La actitud del Gobierno revolucionario había sido ya demasiado osada. Había chocado con los intereses del “trust” eléctrico internacional, había chocado con los intereses del “trust”  telefónico internacional, había chocado con los intereses de los “trusts” mineros internacionales, había chocado con los intereses de la United Fruit Company, y había chocado, virtualmente, con los intereses más poderosos de Estados Unidos. (…) Y comenzó, entonces, una nueva etapa de hostigamiento hacia nuestra Revolución”. (20)  

El discurso hizo particular referencia a los bombardeos a que fue sometido el territorio nacional: “Una tarde un avión procedente de los mares del Norte vuela sobre uno de nuestros centrales azucareros y deja caer ciertas bombitas incendiarias”, (21) y así sucesivamente da a conocer al mundo algunas de aquellas viles incursiones de aviones que hasta ese momento llegaban a un número de 60 sobre objetivos económicos y la población indefensa.

La opinión pública conoció el origen de la reducción de la cuota azucarera impuesta a Cuba por el gobierno estadounidense y las despiadadas agresiones económicas así como de la situación de las relaciones entre ambos estados: “el Gobierno de Cuba y el pueblo de Cuba están muy profundamente preocupados del sesgo agresivo que toma la política del Gobierno de los Estados Unidos con relación a Cuba (…) el Gobierno de los Estados Unidos se considera con el derecho de promover la subversión en nuestro país; (…) está promoviendo la organización de movimientos subversivos contra el Gobierno revolucionario de Cuba”. (22)   

Temas como el de la ocupación de una parte del territorio nacional con la base naval de Guantánamo y los peligros derivados de ello, las violaciones del espacio radioeléctrico, el subdesarrollo latinoamericano, la posición anticolonialista de Cuba y contra la carrera armamentista y a favor del ingreso de la República Popular China a la ONU, fueron abordados con valentía por el Jefe de la Revolución quien dejó claro la posición de Cuba con respecto al pueblo de los Estados Unidos: “Nosotros no podemos ser enemigos del pueblo norteamericano, porque hemos visto norteamericanos como Carleton Beals, o como Waldo Frank, a ilustres y distinguidos intelectuales como ellos, salírseles las lágrimas pensando en los errores que se cometen, en la falta de hospitalidad que particularmente se cometió con nosotros. En muchos de los norteamericanos, los más humanos de los escritores, los más progresistas de sus escritores, los más valiosos de sus escritores, veo la nobleza de los primeros dirigentes de este país: de los Washington, de los Jefferson y de los Lincoln”. (23)  

El discurso más prolongado que haya realizado hasta ahora un líder de la dimensión de Fidel en una asamblea de la ONU, estremeció sus tribunas cuando expuso los principios de la Revolución contenidos en la Declaración de La Habana del 2 de septiembre de aquel año: 

“El derecho de los campesinos a poseer la tierra que cultivan, el derecho del obrero al fruto de su trabajo, el derecho de los niños a la educación, el derecho de los enfermos  a la asistencia médica y hospitalaria, el derecho de los jóvenes a acceder a un trabajo decoroso, el derecho de los negros y los indios a la dignidad plena del hombre, el derecho de la mujer  a la igualdad civil, social y  política, el derecho del anciano a una vejez  segura, el derecho de los intelectuales, artistas y científicos a luchar con sus obras por un mundo mejor, el derecho de los estados a la nacionalización de los monopolios imperialistas, recontando así las riquezas y recursos nacionales, el derecho de los países al comercio libre con todos los pueblos del mundo, el derecho de las naciones a su plena soberanía, el derecho de los pueblos a convertir su fortaleza militar en escuela, y a armar a sus obreros, a sus campesinos, a sus intelectuales, al negro, al indio, a la mujer, al hombre, a todos los oprimidos y explotados, para que defiendan por sí mismos sus derechos y su destino”. (24) 

Una vez concluida la sesión los delegados cubanos regresaron al hotel Theresa donde una multitud se congregó para saludar y aclamar nuevamente al líder cubano. Como expresara un articulista “era el resultado de un contacto histórico: el de un redentor con la raza irredenta”. (25) En el hotel Richard Gibson, miembro del Comité Pro-Trato Justo Para Cuba, le entregó un busto de Abraham Lincoln que tenía grabada la frase “de un libertador a otro”. Al acto asistieron personalidades como Carleton Beals, el periodista Bob Taber. y el sociólogo Wright Mills. Fidel también obsequió a Love B. Woods,  propietario del hotel, un busto del Apóstol José Martí con la inscripción: “Peca contra la humanidad el que fomente y propague la oposición y el odio entre las razas”.

Martes 27 de septiembre: vísperas de la fundación de los CDR 

Un día de intensa actividad lo constituyó precisamente la víspera del retorno a Cuba. Fidel visitó e intercambió impresiones con distintos dignatarios. Al mediodía almorzó con Gamal Abdel Nasser; luego se entrevistó con el premier de la India Sri Pandit Jawaharlal Nehru; más tarde sostuvo un diálogo con el presidente de Ghana Kwame Mkrumah mientras que por la noche conversó con el canciller uruguayo, el “único de los representantes de Latinoamérica que no concurrió al banquete que le ofreciera el Presidente Eisenhower”. (26) 

28 de septiembre: fundación de los Comités de Defensa de la Revolución

Vencidos los obstáculos, restricciones, presiones y maniobras de todo tipo que el gobierno norteamericano se encargó especialmente de organizar durante la estancia de Fidel y sus acompañantes en Nueva York, la delegación se preparó para el retorno triunfal a la Patria. Pero estos últimos instantes también estarían marcados por maquinaciones diversas con el fin de causarles molestias.    

El gobierno norteamericano, no obstante la inmunidad diplomática de la cual gozaba la nave cubana, decidió embargar el avión Britannia que trasladaría la delegación a Cuba. En una muestra de solidaridad, el gobierno soviético cedió a Fidel un avión cuatrimotor para su regreso a la Isla.  

Durante diez días Fidel conmovió al pueblo de los Estados Unidos, la América y al  mundo entero. Todos deseaban verlo, saludarlo. En su patria el pueblo firme le apoyó con valentía y decisión y ansiaba reencontrarse con su líder.   

A la seis y cuarenta y ocho minutos de la tarde-noche del 28 de septiembre de 1960, aterrizó en el aeropuerto de Rancho Boyeros la aeronave que traía a bordo la victoriosa delegación cubana encabezada por Fidel. Acudieron al recibimiento el presidente Osvaldo Dorticós, el ministro de las FAR Raúl Castro Ruz, los comandantes Ernesto Guevara y Augusto  Martínez Sánchez. Un intenso aguacero no pudo restarle calor de pueblo a la enorme multitud que se congregó  para ofrecerles la bienvenida.  

La muchedumbre situada a lo largo de la avenida de Rancho Boyeros fue una muestra de respaldo, aprecio y respeto al máximo líder por el rotundo éxito en la batalla librada en la ONU y por haber burlado todas las dificultades, barreras y obstáculos que le depararon los enemigos de la Revolución Cubana.

Pasadas las ocho de la noche la delegación arribó  al Palacio Presidencial. Al asomarse Fidel a la terraza miles de habaneros en nombre del pueblo de Cuba aclamaron a su líder con consignas patrióticas y muestras de apoyo irrestricto a Cuba y a su verdadera Revolución. Un alumbramiento estaba a punto de ocurrir en medio de aquel “espectáculo de pueblo ferviente y de pueblo consciente” que “sólo se ve cuando los pueblos están defendiendo 

Ardorosamente sus intereses más sagrados”. (27)

NOTAS BIBLIOGRAFICAS 

(1).- Núñez Jiménez, A. En marcha con Fidel 1960. Editorial Ciencias Sociales, La Habana, 2003.

 (2) La voz de la Revolución. Revista Bohemia, año, No. 52, No. 39, págs. 44-55, La Habana,

(3).- Ibit.

(4).-Ibit 

 (5) Enérgica riposta de Fidel a un esbirro-Policía yanqui. Periódico Surco, Órgano Oficial del Campesinado Cubano, año II, No. 379, págs. 1 y 6, lunes 19 de septiembre de 1960. 

(6) Fidel en la ONU. Rompió la barrera del Dólar. Revista Bohemia, año 52, No. 40, págs. 43-53, 2 de Octubre de 1960, La Habana

 (7) Buch Rodríguez, L. M., Suárez Suárez, R. Gobierno Revolucionario Cubano. Primeros Pasos. Editorial Ciencias Sociales, La Habana, 2004.

 (8) Enérgica riposta de Fidel a un esbirro-Policía yanqui. Periódico Surco, Órgano Oficial del

(9) La voz de la Revolución. Revista Bohemia, año, No. 52, No. 39, págs. 44-55, La Habana, septiembre 25 de 1960.

(10) Ibit

(11) Ibit

(12) Ibit. 

(13) Periódico Surco, órgano Oficial del Campesinado Cubano, No. 380., págs. 1 y 8, martes 20 de septiembre de 1960. 

(14) Fidel en la ONU. Rompió la barrera del Dólar. Revista Bohemia, año 52, No. 40, págs. 43-53,

15.-Ibit

(16) Ibit

(17) El Gobierno y el Pueblo Arabe Apoyan a la Revolución. Periódico Surco, Órgano Oficial de

(18)) La consigna es al Parque Calixto García el domingo 25. Periódico Surco, Organo Oficial del Campesinado Cubano, No. 383, pág. 1, viernes 23 de septiembre de 1960.

 (19) Castro, F. Discurso pronunciado en la Asamblea General de la Organización de las Naciones. Obra revolucionaria, Imprenta Nacional, 26 de septiembre de 1960.

(20) Ibit

(21) Ibit

 (22) Enérgica riposta de Fidel a un esbirro-Policía yanqui. Periódico Surco, Órgano Oficial del Campesinado Cubano, año II, No. 379, págs. 1 y 6, lunes 19 de septiembre de 1960.

 (23) Castro, F. Discurso pronunciado en la Asamblea General de la Organización de las Naciones. Obra revolucionaria, Imprenta Nacional, 26 de septiembre de 1960

(24) Ibit

. (25) Castro, F. Discurso pronunciado en la Asamblea General de la Organización de las Naciones. Obra revolucionaria, Imprenta Nacional, 26 de septiembre de 1960. 

(26) Hacia Cuba la delegación que preside Fidel Castro. Periódico Surco, Organo Oficial del Campesinado Cubano, No. 387, págs. 1 y 4, miércoles 28 de septiembre de 1960. (27) Fidel en la ONU. Rompió la barrera del Dólar. Revista Bohemia, año 52, No. 40, págs. 43-53, 2 de Octubre de 1960, La Habana. 

MONCADA, Lectores

Esteban-Morales-755x4901-755x490Creo que además de respirarse en el pueblo un ambiente de apoyo. Tengo la impresión de que muchas de las ideas que circulan por la WEB están siendo tomadas en consideración.

Esas ideas, aun pocas, aparecen en la prensa, que no se hace eco de ellas, pero que el Gobierno parece estarlas tomando, en cuenta. Apareciendo opiniones expresadas en las reuniones del gobierno, decisiones, criticas de asuntos que   han sido por mucho tiempo objetos de debate. Eso satisface y estimula. Pues se trata de lo que ya el Cro. Raúl, tantas veces dijo, sobre la necesidad de la crítica.

Yo, por ejemplo, desde mi modesta posición social, he combatido mucho el asunto de la corrupción. Y ahora veo, que, por fin, comienzan a aparecer los nombres de los corruptos y sus caras. Hay mucha y más detallada información sobre lo que está ocurriendo. Pero con inspecciones empresariales no es suficiente; hay que metérsele en sus “guaridas” y llevárselos presos, como recientemente se está haciendo. El pueblo honrado se siente feliz y no hay nada más importante que eso. Porque esa es la esencia de la batalla política, que tenemos que librar contra la corrupción.

Claro, que el pueblo tiene que conocer a los corruptos, para lograr escapar de sus garras. De lo contrario, les estamos dejando el camino libre para sus fechorías. Y lo que es aún peor, estamos dejando que contaminen a gente que potencialmente pueden ser honradas.

En este combate, siempre pondré como ejemplo, cuando nuestro magnifico periodista Boris Fuentes, entro en el mercado de Carlos Tercero, pesando las bolsas de pollo y descubrió, que ni pesaban lo que debían, ni los precios coincidían con lo que tenían dentro. O el mal ejemplo que dio la tienda de Línea y L, cuando no dejo a la periodista, que todos conocemos, entrar a tirar fotos. ¿Qué trataban de ocultar entonces? ¿Por qué no permitían que la prensa los auscultara? Sigue leyendo

El gobierno cubano cumple con rigor los acuerdos migratorios suscritos con Estados Unidos, aseguró Yuri Gala López, director de temas bilaterales de la dirección general de EE.UU. de la Cancillería de la Isla.

En conversación con la Agencia Cubana de Noticias, Gala López reiteró que la mayor de las Antillas sigue al pie de la letra los compromisos en materia migratoria acordados con el gobierno estadounidense, el último de ellos mediante una Declaración Conjunta rubricada el 12 de enero de 2017. Sigue leyendo