No hay quien dude de lo bien que son tratados por pueblo y autoridades los estadounidenses que visitan la Isla. Igual que José Martí, cualquier cubano, aunque no haya vivido en el monstruo sabe diferenciar el monstruo imperialista del noble pueblo americano y de también sus políticos honestos. Recordemos que cuando el ciclón Katrina, que casi acaba con New Orleans, igual que cuando el criminal atentado terrorista a las Torres Gemelas en New York, el gobierno cubano de inmediato se ofreció a ayudar a la nación norteamericana con personal de salud. Seguir leyendo