Cuando se contrasta la idea de lo que fue pasado con lo que puede llegar a ser el futuro, al ritmo del febril cambio científico y tecnológico que vemos en nuestros días, no podemos dejar de pensar en el desafío que significa para la juventud la necesidad de estar a la altura de estas rigurosas exigencias que no admiten mediocridad ni facilismo. Seguir leyendo