Por Carlos Rafael Dieguez

Obama-recorre-La-Habana.-EFELos cubanos no somos serpientes que se puedan encantar con el dulce sonido de unas palabras, tampoco águilas que nos puedan elevar a vivir en las nubes, no, somos como el Tocororo, con  diversidad de colores incuestionable y una resistencia ante los obstáculos  envidiable.

Antes de que Barak Obama hablara de cambios en Cuba, el 22 de marzo de 2016,  ya Fidel Castro había sido muy claro sobre que hacer en nuestra nación en un acto por el aniversario 60 de su ingreso a la universidad, efectuado en el Aula Magna de la Universidad de La Habana, el 17 de noviembre de 2005. Ambos discursos, debieran ser estudiados a profundidad.

De toda maneras es estimulante escuchar a un presidente de Estados Unidos decir: Creo en el pueblo cubano . Esto no es sólo una política de normalización de las relaciones con el Gobierno cubano. Estados Unidos de América están normalizando sus relaciones con el pueblo cubano.

!Qué alegría saber de primera mano esos conceptos de Obama sobre mi patria! y además  escucharlo cuando afirmó: Cuba cuenta con un extraordinario recurso: un sistema de educación que valora a cada niño y cada niña . Y en otra parte alegaba nadie debería negar el servicio que miles de médicos cubanos han prestado a los pobres y los que sufren,  esos piropos son muy hermosos y han puesto de mal humor a la ultraderecha de Miami.  Y por otra parte voy a creer en  lo nunca pensado,  Obama  fue categórico en el Teatro Nacional de Cuba: He dejado claro que Estados Unidos no tiene ni la capacidad, ni la intención de imponer un cambio en Cuba. Cualquier cambio que venga dependerá del pueblo cubano. El discurso de Obama  en La Habana es para la historia y vi en el una pequeña luz presta a iluminar la esperanza de cubanos y norteamericanos.

Fidel Castro por su parte  ya lo había  reafirmado el 17 de noviembre de 2005  “..cambiar todo lo que debe ser cambiado; es igualdad y libertad plenas; es  ser tratado y tratar a los demás como seres humanos; es emanciparnos por nosotros mismos y con nuestros propios esfuerzos; es desafiar poderosas fuerzas dominantes dentro y fuera del ámbito social y nacional… El discurso de Fidel es para la historia.

Para concluir no olvidemos  el momento en que Fidel Castro  comparó  a Obama con los líderes de los derechos civiles estadounidenses Malcom X y Martin Luther King y se sorprendió  de que el candidato demócrata no hubiera sufrido la misma suerte, el asesinato, como todos los “que albergaron sueños de igualdad y justicia en décadas recientes”.

Gracias Obama por tus piropos para Cuba y mil gracias Fidel por tu  luz permanente para Cuba y toda la humanidad.

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