obama-nobelPara la visita de Obama a Cuba, prefiero buenos ojos y buenos pensamientos, debemos tenerlos porque después de tantas décadas de inemistad de diferentes gobernantes de Estados Unidos con la mayor de las Antillas, es el único presidente que ha tenido el valor de restablecer las relaciones con el pueblo cubano. El primer candidato afroamericano nominado a la presidencia por el Partido Demócrata se viste de gala con esta visita, porque quien más se beneficia es el propio Estados Unidos y el mundo, que durante más de 20 años ha pedido en la organización de Naciones Unidas, levantar el bloqueo a Cuba y reconocer su soberanía e independencia.
Si el ilustre inquilino de la Casa Blanca va en son de paz a Cuba y no se entromete en el modo de vivir y gobernar de los cubanos como revolución socialista, esa actitud repercutirá en la paz entre las dos naciones. Sería nefasto apreciar algún gesto de prepotencia o intentar cambiar el rumbo al destino de un pueblo que sembró sus ideas y su libertad como consecuencia de varios siglos de lucha desde la Guerras frente al colonialismo español y luego a las pretensiones imperiales del norte.

Se equivocan aquellos que asocian la visita del mandatario con el fin o la destrucción del sistema social cubano, en todo caso, es un acto de justicia y demostración de cómo deben ser las relaciones entre países vecinos que comparten además de las mismas costas, el deporte, la música y hasta la cultura culinaria. Las autoridades cubanas, que son también el propio pueblo, han reiterado: El Gobierno de Cuba tiene total disposición de seguir avanzando en la construcción de un tipo de relación con Estados Unidos diferente a la que ha existido en la historia precedente y como recalcó Raúl Castro, las nuevas relaciones deben basarse «en el respeto mutuo a la soberanía y la independencia», así como «nutrirse de las conexiones históricas, culturales y familiares entre cubanos y estadounidenses» para que «sean beneficiosas para ambos países y pueblos». Cuba tiene todo el derecho de edificar sin presiones y bloqueos foráneos el modo y el sistema político que estime.

Obama es un hombre de mucho talento, como decimos los cubanos, “leído y estudiado”, no creo que ahora, a punto de establecerse relaciones normales entre ambos países, intente imponer la vieja retórica, que ha sido absurda y que el propio presidente de Estados Unidos considera que no ha dado resultado.

Barak Obama tiene la posibilidad, como nunca, de hacer honor a su Premio Nobel de la paz al visitar a La Habana. Cuba es un pueblo alegre, dicharachero, pero inteligente y siempre las puertas de sus hogares están abiertas con hospitalidad para el visitante. No creo que Raúl Castro tenga la más mínima intención, de cambiar el sistema capitalista de Estados Unidos y tampoco lo imagino dándole recetas a los gobiernos del norte, de esta manera el pueblo cubano recibirá con fraternidad y respeto al presidente Barak Obama enarbolando aquella frase célebre del político liberal mexicano Don Benito Juárez, “Entre los individuos, como entre las Naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz”

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