José Martí quien hubiera sido un excelente comunicador de la radio  quien   consideraba la amistad como necesaria  para el desarrollo de cualquier tarea relacionada con la defensa de la  nación y de la familia,  también expuso consideraciones en torno a lo que para él representaba tener un gran amigo. En uno de sus libros de  Versos Sencillos escribió: “Si dicen que del joyero Tome la joya mejor, Tomo a un amigo sincero Y pongo a un lado el amor.

¿Cuánto  de sabiduría y de necesidad para cumplir nuestros proyectos hay en el cultivo de la amistad? La sociedad mundial esta  llamada a asumir los preceptos escritos por Martí sobre la amistad como camino en el rescate de nuestras familias cada día más identificadas  con el amor

La acción de los medios de comunicación tiene efectos profundos sobre el desarrollo social y cultural de personas y colectividades. La comunicación mediática comienza a configurarse en los siglos XV y XVI con la imprenta.

Solo cuando se generaliza la prensa periódica podemos afirmar que los medios de comunicación institucionalizan su función mediadora en la sociedad. Coincide este hecho con el proceso de modernización social.

Este proceso tiene su origen en el cambio de las sociedades tradicionales a las industriales o modernas que comenzó en el siglo XIX. Las relaciones entre medios y modernidad entrañan influencias recíprocas. Las publicaciones periódicas de los siglos XVII y XVIII ampliaron su público, se convirtieron en empresas modernas y aplicaron los avances tecnológicos a la producción masiva de sus productos.

 

La Radio nació en la Tierra pero su gran campo de experimento fue el Mar y el viento, elementos de la vida. Veinte años tenía el italiano Guillermo Marconi reconocido mundialmente como el Padre de la Radio, quien utilizó las experiencias de Hertz y Branly, consiguió fabricar aparatos  emisores y receptores.  Marconi conectó ambos equipos a tierra y los dotó de antenas, consistentes en hilo de cobre suspendido en el espacio, y de considerable longitud lo cual hizo que la transmisión se realizara en onda larga.

En 1899 las señales  cruzaban el Canal de la Mancha y en diciembre de 1901, tras varios intentos se establecía una comunicación entre las ciudades Cornualles y Terranova, cruzando el océano Atlántico por primera vez.

En el año 1900 el principal problema de la radiocomunicación consistía en conseguir receptores más sensibles y seguros, pues el cohesor[1] de Branly resultaba inestable, incluso era afectado por la acción del transmisor de la propia estación y el decohesor de Marconi daba un servicio más seguro a costa de menor sensibilidad.

Continuamente se realizaban perfeccionamientos, y gracias al físico-matemático inglés Oliver Lodgese pudo aplicarse el fenómeno de la sintonización en el emisor y el receptor. Al cohesor de Branly, en su intento de perfeccionarlo, le salieron serios rivales como los  “radio Galenas[2]“,  primeros equipos que llegaron a Cuba.

El invento de la radio como telegrafía sin hilos es el paso previo para la aparición de la radio como medio de comunicación. En  el año 1914 el norteamericano Lee de Forest, hijo de un pastor evangélico, realizó diversas emisiones, entre las cuales se destaca un programa sonoro desde la torre Eiffel en Francia.

Los dos factores básicos para entender el proceso que llevó al nacimiento de la radio como medio de comunicación fueron: “primero la industrialización del telégrafo sin hilos por las necesidades de la I Guerra mundial y las primeras emisiones de mensajes de propaganda por parte de la Marina americana de Europa y segundo, la emergencia de un movimiento social propio, el de los radioaficionados que era muy abundante sobre todo en EEUU”.
La radio llega a Norteamérica el  2 de Noviembre de 1920 y fue la KDKA la primera cadena que empezó a emitir señales desde Pittsburg en Estados Unidos. Tan solo un día después, la Westinghouse[3] creaba dos nuevas emisoras, una en Nueva York y otra en Chicago. La radio creció de manera extraordinaria en EEUU, donde la primera legislación para los medios data de 1921 e hizo que la radio se convirtiera vertiginosamente  en un medio de masas.

En 1923 se autorizan en Alemania las emisiones públicas de radio con un poco de retraso. En España sucede lo mismo en 1924, y la primera emisora legal comienza sus emisiones el 14 de Noviembre. A mediados de los años 20, la radio estaba en plena expansión en los principales países de Europa y América.

La guerra civil fue el primer episodio bélico que reveló las grandes posibilidades de la radio, muy superiores a las de la prensa escrita, tanto en el mantenimiento de su función por encima de las dificultades de la conflagración, como en funciones específicas de propaganda y contra propaganda. La radio sería “el medio de comunicación más utilizado y más escuchado durante los casi tres años que duró la guerra civil”. El conflicto español fue “el laboratorio de la llamada guerra de las ondas de la segunda guerra mundial” Algunas emisoras pequeñas y sin control contribuyeron  a esa confrontación en el éter.

La aparición de la radio en el mundo trazó una nueva era en la comunicación al acercar las distancias entre los seres humanos, contribuyendo a la supervivencia de la civilización frente a los numerosos naufragios en el transporte marino de la época. Durante las dos primeras décadas del nacimiento del medio radiofónico fue utilizado para estos fines. La humanidad  sabe que la poca gente que sobrevivió a la tragedia del Titanic, en 1912, se lo debe al incipiente invento. Para Reginald Aubrey Fessenden, “la utopía de la radio era salvar vidas en alta mar”.[4]

 

El carácter humanista del medio radial lo ha acompañado desde entonces con las funciones de informar, orientar y educar a las masas. Desde sus inicios constituyó un soporte para entretener y propagandizar ideas, por lo que el desarrollo social de la población se ha visto influenciado por las señales originadas desde los estudios de radio.

 

La tecnología que se descubrió hace cerca de cien años era muy atrasada, sin embargo logró atrapar a los oyentes por lo novedoso del invento; no existía la TV, el cine era mudo. El descubrimiento de Marconi ofrecía a los creadores del Séptimo Arte el sonido para las películas. La radio contribuyó sobremanera al  desarrollo de la  cinematografía.

En los años treinta del siglo XX algunos estudiosos  consideraban a la radio como el octavo arte. Cerca de 90  años después creadores latinoamericanos y particularmente cubanos planteamos que la radio hay que defenderla como arte.

Cuba fue una de las pioneras en América Latina en desarrollar la radio y la televisión, pues desde 1922 y auspiciada por la Internacional Telephone and Telegraph (ITT) en la isla caribeña fue montada la primera planta radial.

La primera emisora que transmitió en Cuba fue la 2LC de Luis Casas Romero, el 22 de Agosto de 1922. El 10 de Octubre de 1922, la primera transmisión de la PWX, es considerada oficialmente como el inicio de la radiodifusión, momento en el cual se transmitió -en español y en inglés- un discurso inaugural del entonces Presidente de la República Alfredo Zayas.

 

Hoy la radio transita por la era de la digitalización,  tiene una salud extraordinaria, disfruta  de un entorno que propicia la proliferación de las ondas hertzianas cada día a mayor distancia y con mejor calidad, al ostentar un soporte a la altura de las nuevas tecnologías en las comunicaciones, por lo que constituye un reto para quienes la producimos. Urge la superación de los que realizan los productos comunicacionales radiofónicos.

El medio radial es capaz de superar fronteras y distancias largas, intensamente renovado hoy por el nacimiento de la Internet, abierto al futuro de la digitalización. La radio de nuestros días es vehículo siempre relevante, estará siempre vigente, es tan necesaria que “La Red de redes” no pierde tiempo para ponerla en sus canales; mientras se lee un texto, la radio no deja de ofrecer una caricia al oído. La radio con la Internet, se juntan y se complementan una a otra, sin muchos tropiezos.


 

 

 

 

 

 

 

Anuncios