Los colores son el resultado de una determinada concentración de la frecuencia luminosa. Milagrosamente tienen efectos sobre nuestra mente y sobre nuestro cuerpo físico, por ello es bueno conocer su modo de acción para ser estimulados o relajados o curados o aliviados de la enfermedad, es preciso llegar al origen mismo de todas las cosas y dejar a un lado los tratamientos que van sólo a las consecuencias.

 

Podemos agrupar los colores en dos grandes grupos, uno serían los colores cálidos y otro los colores fríos.

 

Los colores cálidos son el escarlata, el rojo, el naranja, el amarillo y el limón, tienen la acción de estimular el sistema nervioso autónomo simpático, es decir, sobre aquellas funciones que se realizan que requieren una gran actividad como son la aceleración de los latidos cardiacos, la dilatación de los bronquios, la liberación de glucosa por el hígado, la dilatación pupilar, pero inhiben los procesos digestivos. Se relacionan con todas las enfermedades intensas llamadas enfermedades agudas, que suelen ser de carácter inflamatorio. Tienen efectos acidificantes sobre el PH del organismo.

 

Los colores fríos son el turquesa, el cian, el índigo, el azul y el púrpura, e influyen activando el sistema nervioso parasimpático, es por eso que permite un estado de tranquilidad, disminuye el ritmo del corazón, contrae los bronquios y las pupilas, estimula las funciones digestivas. Producen patologías que a largo plazo pueden transformarse en tumores, ademásCÓMO CURARSE CON LOS COLORES

 

 

 

Podemos usar diferentes herramientas, con la unión de todas  recuperaremos la salud

 

1.- Bombilla del color deseado o una bombilla blanca delante de la cual pondremos un filtro fotográfico de plástico del color elegido para que al salir la luz sea de ese color, también podemos usar papel de colores que dejen pasar la luz, lo importante que cura es la luz, no el calor.

 

Los colores cálidos deben dejarse unos 10 minutos, los fríos 20-30 minutos; dos veces al día, no poner más de ese tiempo.

 

La piel debe estar desnuda, el resto tapado.

 

2- Agua expuesta al sol directo durante una hora o más, la botella de vidrio será del color elegido para la dolencia.

 

3.- Alimentos de ese color.

 

4.- Visualizando: dormirse concentrándonos e imaginando como ese color inunda y penetra la zona dañada y como, a la vez que cura, comienza a funcionar ese órgano con equilibrio recuperando la salud. Podemos ayudarnos con la respiración e imaginar como el color curativo nos llena en cada inspiración y cómo al echar el aire sale un humo negro de nuestra boca que simboliza esa enfermedad.

 

Si deseamos curar a alguien a distancia o es un niño, podemos hacer la práctica nosotros mismos por él, visualizaremos lo mismo pero en esa persona.

 

Al final de estas prácticas nos veremos, con la imaginación, a sí mismos o a los demás, felices, contentos y saludables.

 

 

 

 

 

nefectos sedantes y alcalinizantes sobre el pH.

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