Senadores estadounidenses vinculados a la extrema derecha anticubana bloquearon la primera versión de un proyecto de ley de adjudicaciones porque contenía una enmienda para permitir el intercambio de efectivo entre Cuba y entidades bancarias norteamericanas

Los congresistas rechazaron este martes la iniciativa que el líder mayoritario y demócrata por Nevada, Harry Reid, intentó llevar a discusiones en la cámara alta del Congreso federal, confirmó el diario Capitol Hill.

Como consecuencia de objeciones de los parlamentarios Marco Rubio (republicano) y los demócratas Bill Nelson y Robert Menéndez, por poco fracasa el proyecto de erogaciones planteado por Reid, comentó la fuente.

En una cláusula sugerida por el senador republicano de Kansas, Jim Moran, la propuesta legislativa contenía un acápite que amparaba el intercambio de efectivo entre entidades cubanas y norteamericanas.

Las impugnaciones de Rubio, Nelson y Menéndez se sumaron así a una cadena de medidas unilaterales emitidas en los últimos meses desde Washington para acentuar el bloqueo económico mantenido durante medio siglo por la Casa Blanca en contra de Cuba.

Autoridades estadounidenses, principalmente por medio de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), redoblaron en 2011 su persecución y cerco financiero contra La Habana en un intento de ahogar las finanzas y al sector bancario de la nación caribeña.

Bajo esa línea de procedimiento, el buró adscrito al Departamento del Tesoro multó hace dos meses al banco estadounidense JP Morgan Chase con un pago de 88,3 millones de dólares por mantener transacciones financieras prohibidas con Cuba, entre otros países.

Con anterioridad, instituciones como Credit Suisse y Barclays Bank integraron la lista negra de los sancionados por la OFAC, gabinete que desde 2004 castigó igualmente a las empresas Alpha Pharmaceutical, Trinity Industries y Chiron Corporation Ltd., por sus nexos con la Isla.

Un hecho es que el gobierno del presidente Barack Obama recrudeció las medidas del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto a Cuba desde la década 1960, el cual ocasionó pérdidas millonarias al país caribeño. El 2 de septiembre del 2010 Obama anunció la extensión de la Ley de Comercio con el Enemigo, que supone en la práctica la continuación del bloqueo a Cuba.

La Ley de Comercio con el Enemigo fue promulgada como norma de guerra en 1917 para restringir el comercio con naciones consideradas hostiles.

A pesar de los crecientes reclamos de la comunidad internacional expresada en votaciones sucesivas en Naciones Unidas durante los últimos 20 años, el gobierno norteamericano mantiene esa política unilateral contra de Cuba.

El daño económico directo ocasionado al pueblo de Cuba hasta diciembre de 2010, a precios corrientes, asciende a una cifra que supera los 104 mil millones de dólares. Si se toma en consideración la depreciación del dólar, la afectación sería superior a 975 mil millones de dólares.

Hace dos semanas los mencionados legisladores estadounidenses dieron otro paso en los intentos de reforzar el cerco económico a Cuba, con un proyecto de ley introducido en el Capitolio que busca frenar la expansión petrolera de la Isla.

Los senadores Nelson, de Florida, y Menéndez, de Nueva Jersey, no ocultaron el propósito anticubano de la propuesta, aunque trataron de justificar la resolución con un argumento ambientalista.

El proyecto Ley de Polución de Petróleo eliminaría un límite de 75 millones de dólares para derrames de crudo que provienen de aguas extranjeras, lo cual persigue -según Menéndez- desestimular la participación de empresas foráneas en la búsqueda y extracción de petróleo en la plataforma cubana.

(Con información de Prensa Latina)
(Tomado de Cubadebate)

Anuncios