Por Elsa Ramos Ramírez

El hombre trota despacio. Bajo sus pies la ciudad  y el mundo vibran, corren. No hay fatiga en su rostro. Metros y kilómetros se rinden ante su intento: “la gente ha corrido dentro de mí”
Por esa suerte de persistencia que la acompaña desde hace ocho años cuando un dictamen  le sentenció escasos meses de vida por un cáncer de pulmón, Benigno López González correrá otra vez por la vida en el más arriesgado reto que ha

Anuncios